¡Querían apagar la justicia! Olimpia pidió eliminar el FVS de la Liga Nacional y el resto de los equipos los aplastó en la asamblea
En Olimpia todavía no pueden digerir el cierre del campeonato. La directiva blanca intentó dar un golpe bajo en la reunión de dirigentes para borrar el videoarbitraje en Honduras. Pensaron que tendrían eco, pero solo el Real España les tiró un salvavidas. El resto de los clubes no les comió el cuento y los frenaron en seco.
La excusa de la chequera y el sorpresivo apoyo aurinegro
El escándalo saltó este fin de semana a puertas cerradas en plena Asamblea Extraordinaria. Osman Madrid, vicepresidente deportivo del León, pidió la palabra y soltó una moción insólita: apagar los monitores, desconectar las cámaras y mandar el FVS (Football Video Support) al baúl de los recuerdos.
Para justificar la movida, tiraron la carta del dinero. Aseguraron que la tecnología es un lujo carísimo que cuesta unos 5 millones de lempiras por torneo (promedio de 500,000 lempiras por club) y que esa plata se necesita para otras urgencias de la liga. En el salón nadie se chupa el dedo. Todos saben que el campeonato pasado el uso del FVS lo pagó íntegramente un patrocinador oficial.
La gran sorpresa de la jornada fue que la Máquina se subió al barco. El Real España fue el único equipo de la asamblea que levantó la mano para secundar a los blancos. Los dirigidos por Jeaustin Campos se sumaron al berrinche capitalino, pero los números no les dieron.
La verdadera herida: los tres gritos ahogados en el clásico
El verdadero motivo detrás de esta movida tiene nombre y apellido. Para el equipo de Eduardo Espinel, la pantalla a un costado de la cancha se volvió una pesadilla total en la llave contra el Marathón de Pablo Lavallén. En ese partido de vuelta, de altísima tensión, el árbitro Nelson Salgado fue al monitor y le bajó tres goles clarísimos al Olimpia.
Y el problema no es que revisaran las jugadas, sino que la tecnología funcionó a la perfección y los dejó en evidencia. Salgado hizo justicia al anular el primer tanto por una mano innegable de Jorge Benguché, y luego invalidó los otros dos por posiciones adelantadas de Michaell Chirinos y José Mario Pinto. Haber validado esos goles, dándole la ventaja al Olimpia con infracciones previas, hubiera sido un ridículo histórico para el arbitraje. Y esa transparencia, de repente, ya no gusta.
La aplanadora del resto: el FVS llegó para quedarse
La alianza entre Olimpia y Real España no sirvió de nada. Cuando llegó la hora de votar, los otros ocho equipos se pusieron firmes, cerraron filas y aniquilaron la propuesta sin dudarlo. El mensaje fue claro: las cámaras no se tocan. Los clubes sienten que con el videoarbitraje la cancha por fin está pareja, hay más justicia en las jugadas divididas y se acabó eso de que los fallos siempre benefician a los mismos.
El respaldo a la tecnología es total. La Liga Nacional y la FFH no van a dar ni un solo paso atrás con la modernización del torneo. Honduras sacó pecho siendo el segundo país de Centroamérica en usar el FVS, detrás de Costa Rica, y la afición exige un fútbol limpio. Los partidos se tienen que ganar metiendo la pelota legítimamente, no aprovechando errores humanos, por lo que apagar las cámaras para complacer a un par de clubes nunca fue una opción real.











