Cuerpo de Bomberos dice que podría haber un cuarto soterrado en el derrumbe del cerro en colonia El Loarque
Las labores de rescate en el derrumbe del cerro en la colonia Loarque podrían revelar una nueva tragedia. El jefe de operaciones del Cuerpo de Bomberos, Sergio Madrid, informó que existe la posibilidad de que una cuarta víctima se encuentre atrapada dentro de un vehículo soterrado bajo toneladas de tierra y rocas.
Según versiones de testigos, algunas personas acostumbraban descansar dentro de sus automóviles en la parte alta de la calle antes de iniciar sus labores. Madrid explicó que ya se han extraído dos vehículos sin ocupantes, pero aún falta remover enormes bloques de roca, lo que podría dar lugar al hallazgo de otro automóvil con personas en su interior.
Actualmente, los equipos de rescate se concentran en la recuperación de los cuerpos de Félix Ramón Núñez y Karen Girón, quienes se presume están atrapados a más de cinco metros de profundidad. Sin embargo, la posibilidad de una cuarta víctima mantiene en alerta a las autoridades y refuerza la necesidad de continuar con las operaciones.
Búsquedas continúan
La búsqueda se realiza con maquinaria pesada y el apoyo de binomios caninos de la Policía Militar, además de equipos tecnológicos como el vibrascopio, que permite detectar posibles señales de vida en estructuras colapsadas.
Madrid reiteró que la instrucción es clara: no detener las labores hasta encontrar a todas las personas desaparecidas, aunque reconoció que las condiciones climáticas podrían obligar a suspender temporalmente el operativo para proteger la vida de los rescatistas.
La incertidumbre sobre una cuarta víctima añade tensión a un operativo que ya enfrenta riesgos por la presencia de baterías de litio en la zona, generando fuego y gases tóxicos que complican el ingreso seguro de los equipos.
Cabe recordar que, tras más de 18 horas de trabajo duro, más de 30 personas fueron rescatadas con vida en los primeros momentos, pero la operación se complica por el terreno inestable, riesgo de nuevos deslizamientos, materiales tóxicos y posibles lluvias. Los bomberos han avanzado varios metros y detectado “huecos de vida”, manteniendo viva la esperanza.











