¡UN BAÑO DE REALIDAD! Argentina juega a media máquina sin Messi y desnuda las miserias de una inofensiva Honduras
Nuestra triste realidad. La Selección de Argentina, sin necesidad de usar a Lionel Messi y a medio gas, derrotó 2-0 a una frágil Bicolor en el imponente Kyle Field de Texas. De nada sirvió la palabrería previa del estratega español; un penal infantil y una desatención defensiva sentenciaron otro revés internacional para nuestra escuadra frente a la campeona del mundo.
Un penal infantil y el fin del cerrojo catracho
Ante más de 80 mil almas que esperaban ver un espectáculo, Honduras salió con la predecible misión de aguantar el vendaval sudamericano. Durante los primeros minutos, la táctica parecía funcionar gracias a una gran estirada de Edrick Menjívar tras un disparo de Giuliano Simeone y al enorme sacrificio defensivo de los nuestros, sumado al susto de Kervin Arriaga, quien encendió las alarmas por un dolor en la espalda. Hasta tuvimos la osadía de asustar al minuto 18 con un tremendo contragolpe donde Edwin Rodríguez casi clava un golazo de antología desde fuera del área.
Pero la resistencia duró lo que tarda un parpadeo por culpa de nuestros propios errores. Al minuto 35, El Búho Meléndez cometió una falta completamente innecesaria e infantil sobre Nicolás Tagliafico dentro del área. El árbitro no dudó, y Lautaro Martínez se encargó de canjear el penal por gol para clavar el 1-0. Antes del descanso, la Albiceleste casi nos pinta la cara con una chilena inventada por Lisandro Martínez que por fortuna no encontró red. ¡Un balde de agua fría para las intenciones de La H!
El debut de Keyrol Figueroa y una joya que liquidó el pleito
En el complemento, José Francisco Molina intentó sacudir el árbol y mandó a la cancha al esperado Keyrol Figueroa, sacando a un inoperante Jorge Benguché. Se esperaba que el joven delantero del Liverpool, quien venía de desafiar a sus críticos con picantes declaraciones, le cambiara la cara a una inofensiva zona ofensiva.
Sin embargo, la campeona del mundo no perdona y nos liquidó con una obra de arte. Una grandiosa pared desarmó a toda la zaga catracha, culminando con un lujoso pase de «taquito» de Lautaro Martínez para que Giuliano Simeone venciera a Menjívar y firmara el 2-0 definitivo. Tras el segundo golpe, el partido entró en un congelador; Argentina sacó el pie del acelerador y cuidó las piernas de sus figuras, mientras Honduras se conformó con no recibir una goleada de escándalo. La Bicolor regresa a casa con las manos vacías y un mar de dudas.











