El Consultorio del Once: Ana Ardón advierte que el autismo deja “rastros” desde la infancia

El Consultorio del Once: Ana Ardón llama a reconocer señales tempranas del autismo y evitar la negación del diagnóstico

2 de marzo de 2026El Consultorio, ON, Salud

Este lunes 2 de marzo de 2026, en el programa “El Consultorio del Once”, participó Ana Ardón, presidenta de la Fundación para el Tratamiento del Trastorno del Espectro Autista de Honduras (Funteah) y madre de Diego André, un adulto de 24 años con autismo.

Ardón hizo un llamado urgente a madres, padres y cuidadores para reconocer las señales tempranas del TEA, evitar la negación ante el diagnóstico y buscar intervención oportuna. Subrayó que el autismo no es una enfermedad, sino una condición neurológica del desarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida.

Durante su intervención, compartió su experiencia como madre de Diego André, con 24 años de vivencia directa del espectro autista.

Señaló que la desinformación, la negación y la falta de diagnóstico temprano retrasan apoyos fundamentales para el desarrollo de los niños con TEA y afectan de manera significativa su calidad de vida en la adultez.

Recordó que los primeros signos aparecieron entre los 18 meses y los tres años, etapa en la que comúnmente se manifiestan las características del trastorno.

Síntomas

Explicó que su hijo no gateó, sino que pasó directamente de sentarse a caminar.

Mostraba poco contacto visual, decía algunas palabras, pero alrededor de los tres años dejó de hablar repentinamente.

Presentaba movimientos repetitivos como el aleteo de manos, se enfocaba intensamente en objetos y no respondía cuando lo llamaban por su nombre, lo que llevó a familiares a pensar que tenía problemas auditivos.

“Yo sabía que no estaba sordo”, afirmó, relatando que reaccionaba inmediatamente al escuchar la música de su programa favorito, lo que evidenciaba que escuchaba con normalidad.

“El autismo no es una enfermedad”

Ardón fue enfática: el Trastorno del Espectro Autista no es una enfermedad, sino una condición neurológica del desarrollo. A diferencia de una enfermedad, explicó, no tiene cura ni tratamiento farmacológico específico que lo elimine, ni siquiera en países con mayores avances científicos. Detalló que actualmente el espectro se clasifica en grados 1, 2 y 3, según el nivel de apoyo requerido:

  • Grado 1 (antes conocido como síndrome de Asperger): personas con mayor autonomía.
  • Grado 2: requieren apoyo significativo y pueden presentar limitaciones en el lenguaje.
  • Grado 3: necesitan apoyo muy sustancial; en muchos casos son no verbales.

Aunque su hijo fue diagnosticado como grado 3, Ardón destacó que gracias a la intervención temprana logró desarrollar comunicación verbal y mayor independencia. “Es una carrera contra el tiempo”, subrayó.

La negación, el mayor obstáculo

Uno de los puntos centrales de su mensaje fue la negación. Señaló que muchas familias atraviesan etapas de incredulidad y duelo tras el diagnóstico, lo que retrasa la intervención. “Ese tiempo perdido es irrecuperable”, advirtió, insistiendo en que actuar en edades tempranas puede marcar una diferencia sustancial en la vida futura del niño.

El reto más grande: la adultez

Ardón pidió no “romantizar” el autismo ni limitarlo a la infancia. Recordó que la etapa más larga de la vida es la adultez y que ahí surgen los mayores desafíos, especialmente cuando los padres envejecen y los hijos continúan necesitando apoyo. “El autismo no desaparece a los 18 años. El reto más grande es la adultez”, afirmó.

Llamado a las familias

La presidenta de Funteah instó a madres y padres a prestar atención a señales como:

  • Falta de respuesta al nombre.
  • Escaso contacto visual.
  • Retraso o pérdida del habla.
  • Movimientos repetitivos.
  • Preferencia marcada por el juego solitario.

También aclaró que el autismo puede presentarse junto a otras condiciones como síndrome de Down, epilepsia o discapacidad intelectual, por lo que recomendó acudir a psicólogos, neurólogos o psiquiatras especializados para evaluaciones formales.

Estadísticas

Según cifras citadas durante el programa, organismos internacionales estiman que 1 de cada 100 niños en el mundo se encuentra dentro del espectro autista. El aumento en los casos diagnosticados, explicó Ardón, no significa una “pandemia”, sino mejores herramientas de detección.

Desde su experiencia personal y como líder de Funteah, Ana Ardón envió un mensaje claro: reconocer los rastros tempranos, aceptar el diagnóstico y actuar sin demora puede transformar la vida de una persona con autismo.

Pero, sobre todo, recordó que el acompañamiento y la información son claves para enfrentar el mayor desafío: construir una vida digna en la adultez.

El Consultorio del Once, su cita de lunes a viernes, cuenta con especialistas en salud, donde las personas pueden realizar sus llamadas a los números 2262-4589, 2262-0102 y 8740-1940; expertos en salud despejarán sus consultas.