Desalojo en la mina La Cuculmeca, Choluteca, deja incertidumbre a cientos de familias
Este miércoles 10 de septiembre de 2025, autoridades judiciales ejecutaron un desalojo en la comunidad de San Juan Arriba, municipio de El Corpus, en el departamento de Choluteca. La acción se llevó a cabo en la mina artesanal conocida como La Cuculmeca, que ha sido operada por más de 600 familias durante más de dos décadas.
El desalojo fue respaldado por un fuerte contingente de más de 260 agentes de la Policía Nacional, quienes acompañaron a la jueza ejecutora encargada de cumplir la orden judicial. Además, representantes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos estuvieron presentes para garantizar que el procedimiento se desarrollara conforme a la ley.
Conflicto de propiedad y consecuencias laborales
El origen del conflicto radica en una disputa de propiedad entre los hermanos Edas Salinas y Juan Nicanor Velásquez, quienes reclaman derechos sobre los terrenos donde opera la mina. Tras un proceso judicial iniciado en 2012, los tribunales fallaron a favor de Salinas, otorgándole la titularidad de aproximadamente 15 manzanas de tierra.
Durante la diligencia, trabajadores mineros expresaron su preocupación por el impacto en sus medios de vida. Según cálculos locales, unas 600 familias dependen de las labores extractivas en el sector. Los afectados pidieron al gobierno garantizar alternativas de empleo, señalando que el cierre de la mina los dejará sin ingresos para sostener a sus familias.
Tensión y advertencias legales
La jueza ejecutora entregó formalmente la posesión del terreno a Edas Salinas, mientras se solicitó a los mineros abandonar la zona de manera pacífica. Aunque algunos accedieron a retirarse, otros manifestaron resistencia y apelaron a la intervención del gobierno central para encontrar soluciones que les permitan continuar trabajando.
El procedimiento concluyó con la firma del acta de entrega y la advertencia a los ocupantes de que un eventual retorno a la propiedad podría considerarse un delito de allanamiento. Sin embargo, persiste la tensión por la incertidumbre laboral de cientos de familias que durante más de dos décadas han subsistido de la minería artesanal en La Cuculmeca.












