Sube recompensa por “El Porky”, líder de la MS-13

Sube recompensa por “El Porky”: Esto ofrece Estados Unidos por líder de la MS-13

Estados Unidos elevó de forma significativa la recompensa ofrecida por información que permita capturar a dos de los principales líderes de la Mara Salvatrucha (MS-13) en Honduras.

La medida fue anunciada por el Departamento de Estado, en coordinación con agencias federales estadounidenses, según como parte de los esfuerzos para combatir el crimen organizado transnacional y desarticular estructuras vinculadas al narcotráfico y otros delitos violentos.

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Recompensa por «El Porky»

La recompensa más alta corresponde a Yulan Adonay Archaga Carías, conocido con el alias de “El Porky”, por quien ahora se ofrecen hasta 10 millones de dólares a cambio de información que conduzca a su arresto y/o condena. Paralelamente, las autoridades estadounidenses anunciaron una recompensa de hasta 5 millones de dólares por datos que permitan localizar y procesar judicialmente a Víctor Eduardo Morales Zelaya, alias “Cuervo”.

El anuncio fue divulgado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), que destacó que ambos son considerados figuras clave dentro de la estructura de la MS-13, organización que actualmente es catalogada por Estados Unidos como una Organización Terrorista Extranjera.

Las recompensas forman parte del Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional (TOCRP, por sus siglas en inglés), una iniciativa destinada a apoyar la captura de individuos señalados por liderar redes criminales con operaciones internacionales.

Señalados por múltiples delitos

De acuerdo con documentos oficiales estadounidenses, Archaga Carías y Morales Zelaya son identificados como los miembros de más alto rango de la MS-13 en territorio hondureño. Las autoridades los vinculan con actividades relacionadas con el narcotráfico, lavado de activos, homicidios, secuestros y otros hechos violentos atribuidos a la organización.

Asimismo, son acusados de participar en esquemas para trasladar grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos, utilizando rutas del narcotráfico que atraviesan Centroamérica. Pese a los procesos judiciales abiertos en su contra y a los esfuerzos de búsqueda emprendidos por distintas agencias de seguridad, ambos continúan prófugos.

¿Quién es “El Porky”?

Yulan Adonay Archaga Carías es uno de los fugitivos más buscados por las autoridades estadounidenses. El hondureño figura en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI, además de aparecer en los registros de búsqueda de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y del Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

Su nombre fue incorporado a estas listas en noviembre de 2021, cuando las autoridades lo identificaron como uno de los principales líderes de la MS-13 en Honduras y uno de los presuntos responsables de coordinar actividades de narcotráfico a gran escala. Las acusaciones en su contra incluyen delitos relacionados con crimen organizado, tráfico de drogas y posesión ilegal de armas de fuego.

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MS-13: ¿quiénes son?

La Mara Salvatrucha (MS-13) es una de las pandillas más conocidas y extendidas del continente americano. De acuerdo con el centro de investigación especializado en crimen organizado InSight Crime, la organización surgió en la década de 1980 en Los Ángeles, Estados Unidos, entre comunidades de migrantes centroamericanos, principalmente salvadoreños.

Con el paso de los años, la estructura criminal expandió su influencia hacia países como El Salvador, Honduras y Guatemala, donde consolidó redes dedicadas a actividades ilícitas como extorsión, narcotráfico, homicidios, secuestros y otros delitos violentos.

Según InSight Crime, la MS-13 ha mantenido presencia tanto en Centroamérica como en varias ciudades de Estados Unidos, operando mediante células conocidas como «clicas», que funcionan con distintos niveles de autonomía, pero bajo códigos y estructuras internas comunes.

La organización ha sido señalada por autoridades de distintos países por participar en actividades de crimen organizado transnacional y por mantener vínculos con redes dedicadas al tráfico de drogas y personas. Además, Estados Unidos la ha catalogado en distintas ocasiones como una de las principales amenazas criminales originadas en la región.