Siguen las protestas de pobladores en Honduras por constantes apagones
Pobladores de los sectores de Cuchilla, La Vega y Naco Santa Bárbara se volvieron a quedar sin energía, luego de haber protagonizado una toma de carretera y protestas. Mismas situaciones se están reportando en los departamentos de Atlántida y Lempira, en los que pobladores y empresarios demandan que se regule el servicio.
Por su parte, representantes del sector de La Másica, Atlántida, denuncian que los cortes de energía se han vuelto recurrentes y prolongados, principalmente en horas de la noche, afectando tanto a comercios como a hogares.
“Las protestas van a seguir porque el pueblo ya está cansado y necesitamos una solución rápida”, manifestaron afectados, quienes aseguran que refrigeradoras, aires acondicionados y otros equipos han resultado dañados por las fallas en el suministro.
Los empresarios también cuestionan la falta de información oficial por parte de la empresa distribuidora, señalando que solo reciben versiones informales sobre supuestos mantenimientos.
“No nos han comunicado nada, solo hemos oído que hay mantenimiento o problemas”, expresaron, al tiempo que sostienen que los avisos sobre cortes programados no son consistentes con la frecuencia de las interrupciones.
Según los denunciantes, los apagones ocurren casi a diario, con interrupciones que pueden extenderse desde la noche hasta la mañana siguiente, afectando la actividad económica y la vida cotidiana.
Región occidental también sufre apagones
En el occidente del país, la situación también es crítica. Habitantes de comunidades como Jícaro, Portillo, Huanteque y La Canoa, en el municipio de Gracias, Lempira, reportan hasta tres días consecutivos sin energía eléctrica.
Los pobladores aseguran que han reportado la situación a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) sin obtener respuesta efectiva, pese a múltiples llamadas y solicitudes de asistencia.
“Dicen que van a mandar cuadrillas, pero nunca llegan”, denunciaron los afectados, quienes además reportan pérdidas de alimentos por la falta de refrigeración y aumentos en las facturas eléctricas pese a los constantes cortes.
La problemática ya afecta a unas 100 familias en la zona, mientras los habitantes exigen una intervención urgente de las autoridades para restablecer el servicio y evitar mayores pérdidas económicas y sociales.











