Además de los autosecuestros, crece la modalidad de secuestros virtuales en Honduras: ¿cómo evitar ser víctima?
Una videollamada fue suficiente para sembrar el pánico en Villanueva, Cortés, norte de Honduras. Delincuentes hicieron creer a un empresario que su hermano, repartidor de una empresa de envíos, había sido secuestrado mientras realizaba una entrega en Pimienta.
Bajo amenaza de muerte, los criminales exigieron una cuantiosa suma de dinero que la víctima terminó transfiriendo, descubriendo minutos después que su familiar nunca estuvo privado de libertad.
El caso se relaciona con un servicio de envíos express solicitado en la zona, lo que permitió a los delincuentes manipular la situación y engañar al empresario.
Aumento en el Valle de Sula
Expertos advierten que este tipo de delitos digitales ha aumentado considerablemente en el Valle de Sula, donde cada vez más personas son estafadas mediante llamadas y plataformas digitales, perdiendo cuantiosas cantidades de dinero.
Las autoridades de seguridad alertan que estas redes criminales operan también a través de perfiles falsos en redes sociales, cuentas bancarias fraudulentas y ofertas de empleo engañosas.
Aprovechando la necesidad de las personas, inducen a las víctimas a ingresar a enlaces maliciosos, facilitando el robo de dinero y datos personales.
Una de las modalidades más frecuentes es el hackeo de teléfonos y cuentas de WhatsApp: “El dueño de ese teléfono ya no puede entrar al WhatsApp, no tiene acceso para entrar. Ahí es donde vienen los estafadores y ellos miran quiénes son los amigos de él, gente de confianza, y empiezan a ofrecerle venta de dólares a un bajo costo”, alertó Marvin Duarte, subinspector de la Dirección de Investigación Policial (DPI).
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