Honduras podría declarar emergencia nacional para contener brote de influenza aviar tras el sacrificio de 30 mil aves de corral en Santa Bárbara

Honduras podría declarar emergencia nacional para contener brote de influenza aviar tras el sacrificio de 30 mil aves de corral en Santa Bárbara

23 de junio de 2026Nacionales, ON, Titulares

El reciente brote de influenza aviar de alta patogenicidad en el municipio de San Pedro Zacapa, Santa Bárbara, ha encendido las alarmas en Honduras. Más de 32,000 aves fueron sacrificadas como medida inmediata para contener la propagación del virus, según confirmó el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa).

La situación ha generado preocupación no solo por las pérdidas económicas para los productores avícolas, sino también por el riesgo de que el país tenga que declarar una emergencia nacional si aparecen nuevos focos de contagio.

En ese sentido, el director del centro, Moisés Molina, resaltó que el objetivo primordial de esta medida es reforzar los protocolos de vigilancia sanitaria y asegurar la disponibilidad de los recursos financieros necesarios para el control eficaz del brote.

Emergencia permitirá acceder a fondos directos

Hasta la fecha, la respuesta ante esta situación ha sido financiada exclusivamente a través del presupuesto operativo del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) con una inversión que supera los 2 millones de lempiras.

El ministro Molina explicó que el decreto de emergencia permitirá acceder a recursos financieros adicionales, los cuales son vitales para mantener las labores de monitoreo y asegurar que el país mantenga su estatus sanitario.

El funcionario fue enfático en resaltar que el país sigue libre de influenza aviar de alta patogenicidad, pues los casos actuales detectados en aves silvestres como zopilotes no cambian la condición sanitaria nacional. Hasta la fecha, más de 500 aves han sido reconocidas, quemadas y enterradas bajo rigurosos criterios internacionales.

Sacrificio de aves

Por su parte, la epidemióloga regional Gabriela Escamilla explicó que las autoridades actuaron rápidamente tras recibir la confirmación del brote el 18 de junio. Se implementaron medidas de bioseguridad, vigilancia epidemiológica y limpieza en la granja afectada, además de controles estrictos para evitar que el virus se expanda a otras zonas.

Aunque hasta el momento no se han registrado casos en humanos, la presencia de la enfermedad representa un riesgo sanitario y económico de considerable magnitud.

El sacrificio masivo de aves implica pérdidas millonarias para los productores locales y amenaza la estabilidad de la industria avícola hondureña.

Pérdidas económicas

Expertos advierten que, si el virus se detecta en otras granjas o en aves silvestres, Honduras podría perder su estatus sanitario internacional, lo que afectaría exportaciones y la confianza en el mercado interno.

Ante este panorama, las autoridades mantienen la vigilancia activa y recomiendan a los productores reforzar las medidas de bioseguridad: mantener a las aves bajo techo, evitar el contacto con aves migratorias y reportar cualquier muerte repentina.

Sin embargo, la magnitud del brote y el sacrificio de miles de animales hacen que la posibilidad de declarar una emergencia nacional esté sobre la mesa, como mecanismo para garantizar la salud pública y proteger la producción avícola del país.

¿En qué departamento detectaron el primer caso de influenza aviar en Honduras? SENASA activa vigilancia sanitaria