Bajo la apariencia de repartidores: así sería nuevo modus operandi de narcomenudeo en Honduras
La escena es cotidiana: motocicletas que van y vienen, mochilas a la espalda y teléfonos que marcan la siguiente entrega. Sin embargo, detrás de esa estampa urbana, las autoridades han detectado una transformación silenciosa del narcomenudeo en Honduras.
Ya no se limita a puntos fijos ni a transacciones nocturnas; ahora se desplaza a plena luz del día, bajo la fachada de servicios de reparto a domicilio.
Lea También: “No estamos en contra del empleo, sino de la precarización”: centrales obreras rechazan ley de empleo por hora
La Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) y la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) han comenzado a documentar este patrón, que aprovecha la normalización del delivery para mover droga sin levantar sospechas. Motocicletas y vehículos con recorridos breves, entregas rápidas y constantes cambios de ruta forman parte de una dinámica diseñada para confundirse con el tránsito habitual de las ciudades.
Uno de los casos que permitió visibilizar este esquema ocurrió en agosto de 2024, tras una denuncia anónima que alertó sobre movimientos irregulares en la residencial Centroamérica, en Comayagüela. La información apuntaba a dos hombres que operaban como repartidores, pero que en realidad distribuían estupefacientes.
Luego de varios días de vigilancia encubierta, los agentes confirmaron la mecánica y ejecutaron un allanamiento en la zona. Durante la inspección, los investigadores decomisaron marihuana y cocaína listas para su distribución, además de frascos y empaques con rótulos llamativos que intentaban simular productos comerciales. Todo el material fue remitido a Medicina Forense para su análisis.
Según investigadores, el llamado “narco-delivery” ofrece ventajas claras a las redes criminales: movilidad que pasa desapercibida, cobertura en zonas con alta presencia policial y una logística difícil de rastrear debido al constante cambio de números telefónicos y rutas. Tegucigalpa, Comayagüela, San Pedro Sula y La Ceiba figuran entre las áreas donde este patrón ha comenzado a repetirse.
Lea También: Karim Qubain resalta la importancia de un Congreso tolerante y proinversión
Aunque los operativos y las denuncias ciudadanas han permitido los primeros golpes, el MP advierte que se trata de una modalidad en expansión. Cada reporte, subrayan, puede ser la clave para desarticular una red que se oculta detrás de la aparente prisa de un repartidor más en las calles.









