Así es el nuevo formato Liga Nacional 12 equipos con Independiente

¡UN COMPLETO RELAJO EN LA MESA! El Vida se queda llorando, Siguatepeque festeja y la Liga inventa un formato que nadie entiende

¡Se acabó el misterio y comenzó el desorden en el fútbol hondureño! El Independiente de Siguatepeque le ganó la batalla en los escritorios al histórico Vida y es el nuevo equipo de la Primera División. Pero el verdadero escándalo no es quién subió por decreto, sino el enredado reglamento de 12 equipos que acaban de aprobar los directivos. Entender cómo se clasifica y cómo se pierde la categoría va a ser un dolor de cabeza monumental para técnicos, jugadores y afición.

El llanto en La Ceiba y la fiesta de las ‘Panteras’

Fueron semanas de especulaciones, cabildeos y llamadas en la Liga Nacional. La pelea por la ansiada plaza número 12 tenía a dos pesos pesados, pero quedó claro que hoy vale más la chequera y la administración que la historia. En una votación secreta, para que ningún asambleísta quedara expuesto, le dieron la espalda al Vida.

Los ceibeños van a tener que seguir tragando veneno en la Liga de Ascenso, mientras que en Siguatepeque armaron carnaval. El presidente Jorge Herrera justificó la decisión alabando el orden económico del club y la oportunidad de abrir una plaza nueva en el país. Ahora le toca a la empresa privada de la zona sostener el equipo, porque la máxima categoría no perdona a los que llegan sin dinero.

Grupos, menos clásicos y un duro golpe a la taquilla

Si el torneo anterior ya generaba críticas, este nuevo invento obliga a leer el reglamento con lupa. La Liga se parte en dos grupos de seis: Zona Centro y Zona Norte. La excusa oficial de la directiva y la FFH es que jugar solo los fines de semana le dará descanso a las piernas de los futbolistas y evitará choques con el calendario de la Selección.

Se jugarán dos vueltas, pero con un sistema que ya está generando molestias. En la primera, te matás jugando contra los de tu mismo grupo. En la segunda, te cruzás contra los equipos de la otra zona. ¿Qué significa esto en la realidad? Que Olimpia y Motagua tienen asegurados sus clásicos en la capital, pero contra Real España o Marathón se van a enfrentar una sola vez en las vueltas regulares. Le dan descanso al jugador, pero le pegan un golpe brutal al bolsillo de los equipos grandes, que sobreviven gracias a la taquilla de esos partidos calientes.

A la liguilla pasan seis en una tabla general. El primero y el segundo clasifican directo a semifinales, y del tercero al sexto se matan en el repechaje de ida y vuelta.

El descenso: un premio a la irregularidad

Aquí viene lo más insólito del nuevo formato y donde seguro habrá pleito. Olvídese del descenso directo para el que hace el ridículo y queda último en la tabla acumulada. Los directivos inventaron una «finalísima». El equipo que quede en el fondo del torneo Apertura va a pelear a doble partido contra el peor del Clausura.

Pero atención a la trampa del reglamento: si fuiste un desastre y quedaste último en el Apertura, pero en el Clausura te metés a repechaje, te salvás del descenso automáticamente. En ese caso, el que va a jugar la final por la permanencia es el equipo que venía arriba tuyo en los números. ¿Es justo premiar a un club que tiró medio año a la basura solo por cerrar bien un torneo? La polémica está servida y solo cuando ruede el balón veremos si este experimento funciona o si en menos de un año están todos rogando volver al formato anterior.