Hondureño es condenado a cadena perpetua en Dallas, Texas
Carlos Estrada, alias “Kiko”, originario de Sulaco, Yoro, norte de Honduras, fue condenado a cadena perpetua por un jurado Estadunidense en Dallas, Texas el pasado 11 de agosto de 2025.
El crimen ocurrió en diciembre de 2023 y, según testigos, la agresión fue completamente inesperada. Sin mediar palabra, Estrada lo atacó con un hacha.
Testigos relataron que la agresión fue repentina y sin provocación; incluso, un ciudadano intentó intervenir, pero tuvo que huir temiendo por su vida.
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Intento de huida y pruebas clave
Tras el homicidio, Estrada arrastró el cuerpo al interior de un tráiler, lo envolvió con telas y abandonó el lugar, dejando el arma junto al cadáver.
Su intento de escapar no tuvo éxito. La policía de Dallas, bajo la dirección del detective Adam Thayer y el investigador Mayo Loza, lo localizó menos de 24 horas después en la casa de una tía en Balch Springs.
Las pruebas forenses resultaron determinantes: rastros de ADN tanto en el hacha como en los zapatos del acusado confirmaron su participación directa en el crimen.
Vínculos con pandilla y espiritualismo
Durante el juicio, la fiscal del distrito, Nadin-Sarah Salkic, expuso detalles que aumentaron la gravedad del caso. Se revelaron vínculos de Estrada con la pandilla 18, además de comportamientos intimidantes previos en su comunidad.
También se informó que su familia realizó rituales vinculados a la Santa Muerte, con la intención de influir espiritualmente en el desarrollo del juicio. Aunque esos elementos no fueron considerados como pruebas directas, generaron inquietud entre los presentes.
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Cadena perpetua
Para la familia de la víctima, la condena representó un paso hacia el cierre emocional. “Sentimos que se hizo justicia”, expresó uno de sus miembros tras escuchar la sentencia.
Estrada pasará el resto de su vida en prisión, sin derecho a libertad condicional. Un crimen que comenzó en silencio terminó con un fallo que resonó en toda la ciudad. (Fuente: El Heraldo)









