lluvias-honduras-clases.jpg

Autoridades de Honduras suspenden clases presenciales en zonas bajo alerta roja tras muerte de niños por lluvias

12 de octubre de 2025Nacionales, ON, Titulares, Última hora

Tras la trágica muerte de dos menores arrastrados por corrientes en La Paz, la Secretaría de Educación ha confirmado la suspensión de clases presenciales en los departamentos de Francisco Morazán, La Paz, Intibucá y Lempira, actualmente bajo alerta roja por lluvias intensas.

La decisión, anunciada por el secretario de Educación, Daniel Esponda, busca salvaguardar la vida de estudiantes, docentes y personal educativo ante el riesgo de deslizamientos, inundaciones y cortes de vías: “Pedimos a los padres no enviar a sus hijos si deben cruzar ríos, quebradas o zonas peligrosas cuando llueve. Lo más importante es proteger la vida de nuestros estudiantes”, enfatizó el funcionario.

La medida se toma luego de que dos niños fallecieran, al ser arrastrados por la corriente en una colonia de la capital. La tragedia ha conmocionado al país y expuesto la vulnerabilidad de la infancia ante fenómenos climáticos extremos.

Lluvias continuarán en Honduras anuncia Copeco

Copeco ha advertido sobre 72 horas continuas de lluvias en varias regiones, por lo que se exhorta a evitar desplazamientos innecesarios y a seguir las recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos.

La Secretaría de Educación indicó que los directores deberán activar planes remediales para garantizar el cumplimiento del calendario escolar, que finaliza el 28 de noviembre. Por ahora, no se contempla extender el año lectivo, pero se evaluará según evolucione la emergencia.

¿Cuándo se reanudan las clases en Honduras?

Si las condiciones meteorológicas mejoran, las clases podrían retomarse el martes. De lo contrario, la suspensión se extenderá. “Todo dependerá del clima”, reiteró Esponda.

Esta suspensión no es solo una medida preventiva: es un llamado urgente a priorizar la vida, especialmente tras la pérdida irreparable de dos niños. La educación puede esperar. La infancia, no.