El Consultorio del Once: Especialista advierte que el insomnio afecta la salud física, mental y el rendimiento diario
Este jueves 5 de marzo de 2026, en El Consultorio del Once, estuvo presente la psicóloga Alma Rosales Ávila, quien habló del insomnio, un problema que muchas personas lo viven a diario.
La psicóloga explicó que el insomnio es un trastorno del sueño que puede tener consecuencias significativas en la salud física, emocional y cognitiva de las personas.
Durante su participación en el programa televisivo, la especialista destacó la importancia del descanso nocturno y alertó sobre los efectos negativos que provoca la falta de sueño en la vida cotidiana.
Ávila señaló que muchas personas han normalizado dormir poco o pasar noches sin descanso, cuando en realidad el sueño es una función biológica esencial para la recuperación del organismo.
¿Por qué el sueño es un proceso fundamental para la recuperación del cuerpo?
La especialista explicó que el sueño es una función fisiológica que permite al cuerpo descansar, repararse y mantener su equilibrio. Debido a que, durante este proceso, algunos órganos continúan funcionando de forma automática mientras el cerebro entra en un estado de actividad inconsciente que permite procesar información y emociones.
Según Ávila, el descanso nocturno es el mecanismo natural que tiene el organismo para recuperarse de enfermedades, fatiga física o situaciones de estrés.
La psicóloga subrayó que, aunque los medicamentos pueden contribuir al tratamiento de algunas afecciones, la verdadera recuperación del cuerpo ocurre principalmente durante el sueño, cuando el organismo activa sus propios mecanismos de reparación.
Además, indicó que cuando una persona tiene una mala noche de descanso, el sistema inmunológico se debilita, lo que puede aumentar la vulnerabilidad frente a enfermedades.
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¿Qué es el insomnio y cómo se manifiesta?
Ávila explicó que el insomnio es un trastorno del sueño caracterizado por la interrupción del descanso o la incapacidad para dormir adecuadamente.
Este problema puede presentarse de diversas formas, entre ellas:
- Dificultad para conciliar el sueño al acostarse.
- Despertares frecuentes durante la noche.
- Despertarse demasiado temprano y no poder volver a dormir.
- Dormir pocas horas o no lograr un sueño profundo y reparador.
La especialista señaló que muchas personas confunden el insomnio con quedarse despiertas por decisión propia, por ejemplo, al trabajar hasta altas horas de la noche.
Explico que en estos casos no necesariamente existe un trastorno del sueño, sino una postergación voluntaria del descanso.
Sin embargo, cuando una persona intenta dormir y no logra hacerlo, o cuando se despierta repetidamente sin poder descansar, entonces sí se trata de un problema que requiere atención.
Las fases del sueño y su importancia para el cerebro de acuerdo a Avala
La profesional de la salud explicó que el sueño se desarrolla en varias fases, cada una con funciones específicas para el organismo.
Entre ellas destaca la fase REM (Rapid Eye Movement), considerada una de las más importantes porque en ese momento el cerebro procesa información, consolida la memoria y regula las emociones.
Expreso que en esta etapa se producen movimientos rápidos de los ojos mientras el cerebro organiza los recuerdos y aprendizajes del día.
Señaló que cuando una persona no alcanza esta fase del sueño, el cerebro no logra almacenar adecuadamente la información, lo que puede afectar la memoria y la capacidad de aprendizaje.
Por esta razón, la especialista enfatizó que dormir poco puede provocar dificultades para concentrarse, analizar información o tomar decisiones al día siguiente.
Consecuencias del insomnio en la vida diaria
Dejo claro que la falta de descanso adecuado tiene efectos directos en el funcionamiento físico y mental de las personas.
Entre las principales consecuencias del insomnio, Ávila mencionó:
- Cansancio constante durante el día.
- Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo.
- Dificultad para concentrarse.
- Problemas de memoria.
- Bajo rendimiento académico o laboral.
- Mayor riesgo de ansiedad y depresión.
La psicóloga explicó que cuando una persona acumula varias noches con mal descanso, se produce una inestabilidad emocional y cognitiva que puede afectar la motivación y el desempeño diario.
En algunos casos, las personas comienzan a funcionar de forma automática, asistiendo al trabajo o a clases sin la energía ni la concentración necesarias para cumplir sus responsabilidades.
Impacto del insomnio en adolescentes y estudiantes
Ávila también advirtió sobre el impacto que tiene la falta de sueño en niños y adolescentes.
Según explicó, muchos jóvenes se quedan despiertos hasta altas horas de la noche utilizando teléfonos celulares, redes sociales o videojuegos, lo que reduce el tiempo disponible para dormir.
Detallo que cuando esto ocurre, los estudiantes tienen menos posibilidades de alcanzar las fases profundas del sueño, especialmente la fase REM, lo que afecta su capacidad para memorizar información y aprender nuevos contenidos.
Destacó que la falta de sueño puede provocar bajo rendimiento académico y pérdida de motivación hacia los estudios.
El estrés como una de las principales causas del insomnio
Menciono que el estrés es uno de los factores más frecuentes que desencadenan problemas de sueño.
Debido a que el organismo produce una hormona llamada cortisol, que aumenta durante la mañana para mantener al cuerpo alerta y preparado para enfrentar las actividades del día.
Sin embargo, al final de la tarde y durante la noche, los niveles de cortisol deberían disminuir para permitir la liberación de melatonina, la hormona responsable de inducir el sueño.
Dio a conocer que cuando una persona experimenta altos niveles de estrés o preocupación, el cortisol se mantiene elevado y dificulta la producción de melatonina, lo que impide conciliar el sueño.
Señaló que preocupaciones relacionadas con el trabajo, la economía, la salud o la familia pueden mantener el cerebro en estado de alerta incluso durante la noche.
Subrayó que otro de los factores que contribuyen al insomnio son los hábitos inadecuados antes de dormir:
Uno de ellos es el uso de teléfonos celulares, tabletas, televisores o computadoras, que expone al cerebro a luz azul, un tipo de iluminación que estimula la actividad cerebral y dificulta el descanso.
Además, las redes sociales y las plataformas digitales están diseñadas para captar la atención del usuario durante largos periodos de tiempo, lo que puede prolongar el uso de dispositivos antes de acostarse.
Dijo que este tipo de comportamiento altera los ciclos naturales del sueño y retrasa la liberación de melatonina.
Ante esta situación, Ávila recomendó adoptar hábitos saludables conocidos como higiene del sueño, que ayudan a preparar el cuerpo para el descanso.
Entre las principales recomendaciones que dio la psicóloga se encuentran:
- Establecer horarios regulares para dormir y despertar.
- Evitar el uso de pantallas antes de acostarse.
- Crear una rutina relajante antes de dormir, como leer o practicar técnicas de respiración.
- Reducir el consumo de estimulantes durante la noche.
- Mantener un ambiente tranquilo y adecuado en el dormitorio.
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La especialista también advirtió que algunas personas recurren al consumo de melatonina sin supervisión médica para poder dormir. Aunque esto puede ayudar de forma temporal, señaló que no resuelve el problema de fondo si no se corrigen los hábitos y las causas del estrés.
Finalmente, la psicóloga reiteró que el sueño es una necesidad biológica fundamental y que ignorar los problemas de insomnio puede afectar la calidad de vida de las personas.
Ávila hizo un llamado a prestar mayor atención a los hábitos de descanso y buscar ayuda profesional cuando el insomnio se vuelve persistente.
“Dormir bien es esencial para mantener la salud física, mental y emocional. No es un lujo, es una necesidad básica del organismo”, concluyó.
El Consultorio del Once, su cita de lunes a viernes, cuenta con especialistas en salud, donde las personas pueden realizar sus llamadas a los números 2262-4589, 2262-0102 y 8740-1940; expertos en salud despejarán sus consultas.








