¿Qué partidos compiten en elecciones generales en Honduras y qué representan hoy?
Honduras se prepara para unas elecciones generales con cinco candidatos. En medio de la desconfianza ciudadana, los partidos tradicionales enfrentan el desafío de reinventarse, mientras nuevas fuerzas políticas intentan posicionarse como la alternativa al sistema que, según gran parte del electorado, ya no ofrece respuestas a los problemas más urgentes del país.
En medio de ese contexto, cinco candidaturas están en la carrera presidencial, cada una con un enfoque distinto sobre cómo reconstruir la nación. Entre promesas de desarrollo, propuestas de justicia y discursos de orden, los aspirantes buscan convencer a una población desencantada pero todavía esperanzada en un futuro mejor.
Candidatos presidenciales de camino a elecciones generales en Honduras
Rixi Moncada – Partido Libertad y Refundación (Libre)
La candidata Rixi Moncada representa la continuidad del proyecto político encabezado por el Partido Libertad y Refundación (Libre). Bajo la consigna de profundizar la “refundación de la patria”, Moncada propone una reestructuración completa del sistema económico, judicial y social. En su discurso, subraya la urgencia de desmontar las estructuras que, según ella, mantienen secuestrada la economía por parte de una élite concentrada en pocos grupos. Su plan contempla la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria para que que los grandes empresarios “paguen lo que les corresponde”, el rescate de empresas estatales y la construcción de hospitales públicos, con una visión de desarrollo centrada en la justicia social.

Además, plantea la eliminación de la Central de Riesgo para permitir el acceso al crédito a todos los hondureños, y se compromete a mantener el Tratado de Extradición como herramienta de combate al crimen organizado. Moncada también apuesta por fortalecer el sistema de salud y garantizar empleo a todos los médicos del país, asegurando que los jubilados sean incorporados a la seguridad social. Su campaña se sustenta en la promesa de consolidar un Estado más justo e inclusivo.
Salvador Nasralla – Partido Liberal de Honduras (PLH)
El presentador y político Salvador Nasralla encarna un intento de renovación dentro del histórico Partido Liberal de Honduras (PLH). Tras su salida del Partido Salvador de Honduras (PSH), Nasralla se presenta como un candidato honesto, incorruptible y distinto de las estructuras tradicionales, insistiendo en que sus derrotas electorales anteriores fueron resultado de fraudes. Su plataforma propone una modernización del Estado mediante tecnología e inteligencia artificial para garantizar transparencia en todos los procesos administrativos, además de la instalación de una Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH).

En el ámbito social, Nasralla plantea la construcción de hospitales universitarios y centros de trauma, la reparación de escuelas y la creación de centros tecnológicos que impulsen la educación técnica de los jóvenes. En economía, propone racionalizar el gasto público, incentivar el empleo por hora y fomentar la inversión privada. También incluye políticas culturales, deportivas y de infraestructura, como la construcción de carreteras y viviendas, y un ambicioso plan para aumentar el turismo internacional en un 40%. Su discurso está marcado por la promesa de eficiencia, transparencia y combate frontal a la corrupción.
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Nasry Asfura – Partido Nacional de Honduras (PNH)
El candidato del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, busca reivindicar la imagen de su organización política tras los graves daños que sufrió con la extradición de su exlíder Juan Orlando Hernández. Su propuesta se centra en devolver la confianza a la población y reconstruir la credibilidad de las instituciones. Asfura sostiene que el país vive una parálisis institucional producto de la improvisación y la confrontación, por lo que propone un gobierno basado en resultados y orden. Su plan de gobierno se apoya en pilares: reactivación económica mediante el empleo local, educación y salud sin ideologías, fortalecimiento institucional, alianzas público-privadas y respeto al Estado de derecho.

El exalcalde capitalino afirma que su gobierno impulsará proyectos de infraestructura a gran escala, incluyendo la pavimentación de carreteras y la construcción de puentes. Además, plantea fortalecer la formación técnica y universitaria, así como promover la inversión nacional y extranjera para generar empleo. Asfura busca proyectar una imagen pragmática y técnica, apelando a su experiencia como gestor público. “La política debe volver a ser servicio, no propaganda”, insiste, al prometer una administración transparente, cercana a la gente y orientada a la eficiencia.
Mario “Chano” Rivera – Partido Democracia Cristiana (DC)
El empresario y comunicador Mario “Chano” Rivera, abanderado del Partido Democracia Cristiana (DC), ha acaparado titulares por su propuesta más controversial: convertir a Honduras en un Estado libre asociado de Estados Unidos. Bajo el lema “unámonos a los gringos”, Rivera asegura que esa sería la vía más rápida para acabar con la corrupción y mejorar la economía nacional. Con un estilo populista y provocador, ha protagonizado escenas inusuales, como su aparición al sorteo de ubicación en papeleta con la bandera estadounidense.

A pesar de provenir de una familia vinculada históricamente al Partido Nacional, “Chano” busca diferenciarse como un candidato “rebelde” y “no político”. En su programa, incluye la implementación de la pena de muerte para violadores de menores y la reducción de la burocracia estatal. Rivera se autodefine como un outsider decidido a romper con las formas tradicionales de hacer política.
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Nelson Ávila – Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD)
El economista Nelson Ávila, candidato del Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD), propone un enfoque más técnico y estructural para enfrentar los problemas del país. Ávila plantea un Plan de Emergencia Nacional que prioriza la reducción de la pobreza, la generación de empleo, la reforma educativa y una transformación del sistema de justicia. Promete gobernar con base en la meritocracia, seleccionando a los funcionarios por su capacidad y no por afinidad política. Además, propone crear un banco de emprendimiento para apoyar a los hondureños que deseen iniciar negocios.

En el ámbito económico, Ávila insiste en la necesidad de una planificación estratégica que reforme las seis políticas macroeconómicas del país y en una reforma tributaria consensuada entre todos los sectores. Se opone a eliminar la Central de Riesgo, aunque sugiere reformarla para proteger la estabilidad financiera. En seguridad, plantea una política de inteligencia preventiva y mayor control sobre las instituciones públicas para evitar infiltraciones del narcotráfico. También defiende la idea de “más educación y menos cárceles”, criticando el deterioro ambiental y la falta de planificación urbana. Su perfil académico y su trayectoria internacional lo posicionan como una alternativa más analítica y racional frente a los discursos populistas.
Las elecciones generales en Honduras de 2025 representan mucho más que una contienda entre candidatos: simbolizan una encrucijada para la democracia hondureña. Los ciudadanos deberán decidir por el futuro político del país, pues lo que está en juego no es solo la presidencia, sino la dirección que tomará el país en su búsqueda de estabilidad, justicia y desarrollo en los próximos años.








