Negociación del salario mínimo 2026 en Honduras: estas son las propuestas sobre la mesa
La discusión sobre el ajuste al salario mínimo para 2026 en Honduras ya comenzó y enfrenta posturas distintas entre los sectores involucrados. Representantes de trabajadores, empresarios y del gobierno participan en la mesa tripartita encargada de definir el incremento salarial que regirá durante este año.
Este proceso es clave para miles de trabajadores hondureños, ya que el nuevo ajuste impactará directamente en los ingresos mensuales de diversos sectores económicos.
Además, el aumento que finalmente se acuerde deberá aplicarse de manera retroactiva desde el 1 de enero de 2026, según lo establecido en la normativa laboral.
Diferencias entre la propuesta de trabajadores y empresarios
Uno de los principales puntos de debate es el porcentaje de incremento salarial.
Las centrales obreras han planteado un aumento cercano al 8.9%, argumentando que el objetivo es recuperar el poder adquisitivo perdido por la inflación y el aumento del costo de vida.
Por su parte, el sector empresarial ha presentado una contrapropuesta menor, que plantea incrementos que oscilarían entre el 6.5% y el 7%, dependiendo del tamaño de las empresas y otros factores económicos.
Esta diferencia ha generado tensiones en las negociaciones y ha dificultado alcanzar un acuerdo definitivo.

Factores económicos que influyen en el ajuste
Las autoridades explican que el nuevo salario mínimo se define tomando en cuenta varios indicadores económicos.
Entre ellos destacan la inflación, el costo de la canasta básica, los niveles de productividad y el tamaño de las empresas.
En Honduras, el salario mínimo no es único para todos los trabajadores, ya que varía según el rubro económico y el número de empleados que tenga la empresa.
Por ejemplo, en 2025 el salario mínimo promedio alcanzó 13,985.16 lempiras mensuales, cifra que sirve como referencia para las negociaciones actuales.
El gobierno podría intervenir si no hay acuerdo con el salario mínimo
Hasta ahora las reuniones entre los representantes de los distintos sectores no han logrado cerrar un consenso sobre el porcentaje final.
Ante este escenario, el gobierno podría intervenir y fijar el incremento mediante decreto si las partes no llegan a un acuerdo dentro del plazo establecido.
La decisión final será clave para el panorama económico del país en 2026, ya que el ajuste salarial no solo impacta a los trabajadores, sino también a las empresas y al comportamiento general de la economía nacional.
Mientras tanto, las negociaciones continúan con la expectativa de lograr un consenso que equilibre las demandas laborales con la sostenibilidad empresarial.
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