Nahúm Palacios: de narrar históricos goles en Honduras a luchar por sobrevivir en las calles de La Ceiba
A pesar de cuatro décadas llenas de anécdotas, entrevistas a figuras del fútbol y narraciones de goles históricos, el periodista deportivo Nahúm Palacios atraviesa una difícil situación económica y de salud que lo obliga a pedir ayuda en las calles de La Ceiba, Atlántida, para poder sobrevivir.
Palacios se convirtió en una de las voces más reconocidas de la radio deportiva en el litoral atlántico. Sin embargo, a sus 62 años enfrenta la diabetes tipo 2, enfermedad que ha deteriorado su salud y reducido sus fuerzas.
Pese a las dificultades, el cronista deportivo se niega a rendirse en el que considera el partido más importante de su vida: luchar por sobrevivir y enfrentar su enfermedad con dignidad mientras avanza hacia la tercera edad.
Destacada trayectoria
Quedaron atrás los 28 años en los que Nahúm Palacios prestó su voz a Radio América como uno de los cronistas estelares de la Liga Nacional durante los partidos disputados en La Ceiba, conocida como “La Novia de Honduras”.
También marcó una época durante más de dos décadas como periodista deportivo en radios y canales de televisión locales de la principal ciudad del litoral atlántico hondureño.
No obstante, aunque mantiene intacta su experiencia y su capacidad para narrar, actualmente no logra encontrar empleo. Esa situación lo obliga a pedir el apoyo de los ceibeños que durante años siguieron sus transmisiones deportivas.
Situación precaria
Palacios relató con profunda preocupación que la falta de ingresos le impide costear el tratamiento médico que necesita para combatir la enfermedad.
Como ejemplo, explicó que requiere al menos tres mil lempiras mensuales solo para comprar medicamentos, sin incluir los gastos de alimentación especial que demanda su condición de salud.
Aunque recibe apoyo de uno de sus hijos, quien cubre el alquiler del apartamento donde vive solo en el barrio La Julia, los recursos no son suficientes para subsistir.
Debido a esa situación, Nahúm Palacios sale todos los días a buscar ayuda económica mediante la solidaridad de vecinos, transeúntes y algunas propinas que obtiene al vigilar vehículos en las calles de La Ceiba.











