“Mis hijos tienen derecho a la educación”: Por tatuaje y falta de papeles niegan matrícula a dos menores deportados en Copán

19 de febrero de 2026Nacionales

Una madre recién retornada de Estados Unidos denunció públicamente que dos de sus hijos no han sido aceptados en centros educativos de Santa Rosa de Copán, pese a que ambos nacieron en Honduras.

Se trata de Erika Castillo, residente en el sector de Los Naranjos, quien aseguró estar “muy enojada” porque —según afirmó— en el instituto Instituto Álvaro Contreras y en otros centros como el Instituto “El Sabio”, le han puesto trabas para matricular a sus hijos de 10 y 16 años.

“Mis hijos tienen derecho a la educación”

Castillo explicó que regresó al país tras más de siete años en Estados Unidos, luego de solicitar una salida voluntaria por no contar con residencia legal. Sin embargo, al intentar reintegrar a sus hijos al sistema educativo hondureño, asegura que le están exigiendo documentación apostillada de los estudios realizados en el extranjero.

“Mis hijos nacieron aquí. Yo nací aquí. ¿Por qué les están negando el derecho a la educación?”, cuestionó.

Según relató, presentó los documentos escolares emitidos en Estados Unidos, incluyendo el “Student Withdrawal Record Transfer”, donde constan las clases cursadas, notas y años de estudio. No obstante, afirma que en la Departamental de Educación le indicaron que debía apostillar los papeles en el consulado hondureño en Houston, Texas.

“Si estoy siendo deportada de ese país, ¿cómo voy a ir yo a Houston a apostillar esos papeles?”, expresó.

Señala discriminación por tatuaje

Otro de los puntos que denunció es que a su hijo de 16 años le han señalado por portar un tatuaje en la mano —un signo de dólar— lo que, según ella, ha generado prejuicios.

“Mi hijo trae un tatuaje, pero eso no significa que sea delincuente. Es un niño bueno, no drogas, no alcohol”, afirmó.

Video: Cortesía

Obstáculos económicos y trámites

La madre también señaló que enfrenta dificultades económicas tras la deportación y aseguró que incluso le han sugerido contratar un abogado para resolver la situación.

“¿Cómo voy a pagar un abogado si no tengo ni para comprar comida? Venimos deportados, mis hijos traen un trauma psicológico”, manifestó.

Además, dijo haber enfrentado problemas para cambiar dólares en el banco, pese a contar con comprobantes de ingresos y documentación bancaria estadounidense.

Llamado a las autoridades

Erika Castillo hizo un llamado directo a las autoridades locales y departamentales para que se respete el derecho a la educación de sus hijos y de otros menores que regresan al país tras procesos de deportación.

“Mis hijos tienen derecho a la educación. Para todas las personas que vienen deportadas, que se unan conmigo. No es justo”, concluyó.

Lea Tambien: Así funcionarán los buses modernos que llegarán a la capital hondureña en 2027