Libre anuncia movilización masiva: ¿Cuándo y dónde será?
La Coordinación Nacional del Partido Libertad y Refundación (Libre) anunció este lunes la realización de una movilización masiva el próximo 1 de agosto de 2025, en la capital del país.
La convocatoria fue aprobada durante una asamblea celebrada en la sede del partido, en medio de crecientes tensiones políticas y cuestionamientos al sistema electoral vigente.
Según el comunicado oficial, la movilización busca defender la voluntad popular y denunciar lo que Libre califica como un intento del bipartidismo por imponer un sistema de transmisión de resultados electorales preliminares “fraudulento y corrupto”, similar al que habría operado en los comicios de 2013 y 2017.
Condena al bipartidismo y llamado a la militancia
Durante la jornada, Libre condenó la supuesta imposición del bipartidismo representado en el Consejo Nacional Electoral (CNE), acusándolo de violar la Constitución y la Ley Electoral. “Se aprobó una enmienda que permite la intromisión humana centralizada en Tegucigalpa, lo que abre la puerta a la manipulación de resultados”, señala el comunicado.
La dirigencia del partido oficialista hizo un llamado a toda su militancia para que se movilice desde los 18 departamentos del país hacia Tegucigalpa, con el objetivo de exigir transparencia y respeto al voto popular.
Partido LIBRE respalda a su candidata @riximga, quien expresó «no debato con golpistas ni operadores de fraudes» y convoca a movilización masiva el 1 de agosto.
Ni golpes ni fraudes. ¡Venceremos! pic.twitter.com/baq2cR4nJm
— Partido Libre (@PartidoLibre) July 15, 2025
Contexto político
La convocatoria se da en un momento de alta tensión entre el oficialismo y la oposición, marcado por desacuerdos en el CNE y acusaciones cruzadas sobre la legitimidad del proceso electoral. Libre sostiene que los partidos Nacional y Liberal intentan repetir estrategias de fraude, mientras que sectores opositores acusan al oficialismo de promover confrontación desde el poder.
La movilización del 1 de agosto promete ser un punto de inflexión en el calendario político hondureño, con posibles repercusiones en el desarrollo de las elecciones generales previstas para noviembre.








