“La fiscalización es clave para que las amnistías no se vuelvan costumbre”, advierte Obed García
El Congreso Nacional de Honduras aprobó el martes un decreto que concede amnistías en sectores clave como el municipal, energético, vehicular, telecomunicaciones y migratorio.
La iniciativa, presentada con dispensa de debates por el diputado Milton Puerto Oseguera, obtuvo mayoría absoluta en una sesión caracterizada por la rapidez en su trámite.
Por su parte, el economista Obed García advirtió que las recientes amnistías aprobadas por el Congreso Nacional de Honduras deben acompañarse de medidas de control y fiscalización para que no se conviertan en una práctica recurrente.
Señaló que el objetivo es que los contribuyentes desarrollen una cultura de cumplimiento y no esperen nuevos perdones fiscales cada pocos años.
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¿Cuáles son las medidas que se deben implementar?
García subrayó la fiscalización como eje central, que instituciones como el Servicio de Administración de Rentas (SAR) y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) necesitan retomar las inspecciones que en años anteriores se dejaron de realizar.
“La fiscalización es clave para que los usuarios de servicios públicos y los contribuyentes cumplan con sus obligaciones sin esperar un salvavidas en forma de amnistía”, afirmó.
El decreto aprobado por el Congreso, presentado por el diputado Milton Puerto Oseguera, concede amnistías en sectores como el municipal, energético, vehicular, telecomunicaciones y migratorio.
La medida permite que ciudadanos y empresas regularicen pagos sin cubrir multas acumuladas, lo que representa un alivio inmediato para pequeños negocios y personas con deudas tributarias.
Sin embargo, García insistió en que este beneficio debe ser acompañado de controles efectivos. “No podemos permitir que los contribuyentes se desentiendan de sus pagos esperando futuros perdones fiscales”, puntualizó.
El economista destacó que la amnistía energética, que exonera por dos meses multas e intereses, debe servir como incentivo para que los usuarios honren sus obligaciones.
“La cultura del ciudadano hondureño tiene que ser proactiva, sobre todo para cumplir con los tributos y los servicios públicos”, expresó.
La aprobación del decreto representa un alivio inmediato, pero también plantea el reto de consolidar una cultura tributaria que fortalezca la economía hondureña sin depender de medidas excepcionales.









