¿Cuándo fue la última vez que el Congreso Nacional se realizó una toma de posesión presidencial en Honduras?
La ceremonia de investidura presidencial en Honduras vivirá un momento histórico este 27 de enero de 2026, cuando Nasry Asfura asuma oficialmente la titularidad del Poder Ejecutivo en el Congreso Nacional.
Este hecho marca el regreso de la toma de posesión al Legislativo después de más de 70 años, ya que la última vez que se realizó en ese recinto fue en 1949, cuando Tiburcio Carías entregó el poder a Juan Manuel Gálvez.
Desde entonces, las ceremonias se trasladaron al Estadio Nacional de Tegucigalpa, donde se llevaron a cabo las últimas ocho investiduras, incluida la de Xiomara Castro en 2022.
Cambio de sede
La decisión de Asfura responde a una política de austeridad y eficiencia administrativa. Según estimaciones, organizar el evento en el Estadio Nacional podría superar los 30 millones de lempiras, mientras que en el Congreso Nacional se busca reducir significativamente los costos.
El presidente electo ha reiterado que “el país no está para fiestas” y que los recursos deben destinarse a inversión y proyectos de desarrollo.
El acto contará con la presencia de embajadores acreditados en Honduras, representantes de organismos internacionales como la ONU y la OEA, así como autoridades nacionales, entre ellas diputados y magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
#OnceNoticias🟡| Mañana, en el Congreso Nacional y en un hecho histórico, el presidente electo Nasry Asfura, después de tomar promesa de ley, asumirá el poder del país.
— Once Noticias (@11_Noticias) January 27, 2026
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Toma atipica de promesa de ley
A diferencia de ceremonias anteriores, no se espera la asistencia de presidentes o jefes de Estado extranjeros, lo que refuerza el carácter sobrio del evento.
Además, se desplegarán más de 3,000 efectivos de seguridad en Tegucigalpa para garantizar el orden durante la jornada.
La toma de posesión de Nasry Asfura no solo marca el inicio de un nuevo gobierno, sino también el retorno a una tradición histórica que conecta con la institucionalidad hondureña. Con este cambio, el Congreso Nacional vuelve a ser el escenario central de la democracia, enviando un mensaje de responsabilidad fiscal y compromiso con la ciudadanía.











