Clero hondureño renueva sus promesas en misa solemne celebrada en la Basílica Menor
En el marco de la Semana Santa, la Iglesia Católica de Honduras celebró la Misa Crismal, una de las ceremonias más solemnes del calendario litúrgico, en la que los sacerdotes renovaron sus promesas y se consagraron los óleos que serán utilizados durante todo el año en los sacramentos.
Durante la homilía, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, recordó a los presbíteros su misión dentro de la Iglesia, afirmando que son misioneros elegidos por Dios para el servicio y los exhortó a mantener su compromiso pastoral y espiritual en favor de la comunidad.
“Renovamos nuestra vocación sacerdotal en el amor de Cristo, que un día nos eligió entre los hermanos. De esa manera vivimos nuestra misión”, expresó.
Reiterar la fe en la Semana Santa
La celebración fue vivida con profunda devoción por los fieles, quienes manifestaron alegría, agradecimiento y fervor, destacando que la Misa Crismal representa un momento de unidad y renovación de la fe al inicio de los días más importantes para la Iglesia.
Sacerdotes católicos reiteraron el llamado a vivir la Semana Mayor con recogimiento, paz y compromiso espiritual, recordando que este tiempo marca el inicio de la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
La Misa Crismal es una de las celebraciones más solemnes de la Semana Santa dentro de la Iglesia Católica. En ella, los obispos consagran los óleos que se utilizarán durante todo el año en los sacramentos —como bautismos, confirmaciones y unciones— y los sacerdotes renuevan públicamente sus promesas ministeriales. Esta ceremonia simboliza la unidad del clero con su obispo y reafirma el compromiso pastoral y espiritual de servir a la comunidad en el amor de Cristo.









