Cero comunicación: presos no podrán recibir visitas ni llamadas en cárceles de Honduras
A partir del próximo fin de semana los miembros de maras y pandillas que están presos en los diferentes centros penales de Honduras no recibirán visitas.
El presidente de la junta interventora del Instituto Nacional Penitenciario, Ramiro Muñoz, informó que esta decisión responde a la reciente ola de violencia que ha sacudido a Honduras, incluyendo el asesinato de cinco jóvenes y la desaparición de más de 30 personas en país.
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Desapariciones en Honduras
El mes de junio ha sido oscuro para Honduras, con un preocupante aumento en el número de personas desaparecidas. Según los últimos reportes, un total de 30 hondureños continúan desaparecidos hasta la fecha, lo que representa una escalofriante realidad para muchas familias en el país.

Muñoz enfatizó que la medida busca evitar que los líderes criminales continúen coordinando actividades delictivas desde adentro de las cárceles a través de sus familiares: «No tiene sentido que se les permita recibir visitas mientras en el país se cometen tantas atrocidades», declaró con firmeza el coronel, asegurando que la restricción se mantendrá vigente «hasta que haya orden en el país».
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Además, todos los líderes del narcotráfico han sido trasladados a un área de máxima seguridad en el centro penal de Támara, donde también se les ha prohibido recibir visitas y comunicarse con el exterior. Esta medida se implementa en un contexto marcado por varios episodios violentos, como la masacre de cinco jóvenes en Tegucigalpa y la trágica muerte de un menor de edad presuntamente a manos de una mara.
El presidente de la junta interventora subrayó la necesidad de poner fin a la impunidad y el control que estas estructuras criminales ejercen desde las cárceles, amenazando con consecuencias severas para quienes desafíen estas disposiciones.











