Ayudante del rapidito rompe el silencio tras tragedia en Cofradía
Manuel de Jesús Tróchez, ayudante del rapidito involucrado en el accidente que dejó dos personas muertas, habló públicamente tras varios días de silencio. El joven de 18 años asegura que ese día apenas comenzaba a trabajar con el motorista Diego Enamorado, también de 18 años.
Tróchez relató que solo tenía “un día trabajando” cuando ocurrió el siniestro. El accidente se registró el domingo 7 de septiembre en la zona de La Lempira, en Cofradía, San Pedro Sula. Según Manuel, el bus no presentó fallas mecánicas antes del viaje y la tragedia ocurrió después de que un carro los golpeara por detrás.

Manuel de Jesús Tróchez
Lo que vivió Manuel Tróchez durante el accidente
“Yo solo escuchaba los gritos”, recordó Tróchez desde la cama donde recibe atención tras resultar herido. El joven explicó que el rapidito chocó contra un poste, dio varias vueltas y después perdió la memoria de lo que sucedió.
Su rostro quedó hinchado, apenas podía ver, pero logró abrir la puerta cuando todo terminó. Personas cercanas lo ayudaron a salir y ahora se encuentra en recuperación en la casa de una amiga, mientras su familia enfrenta el impacto emocional del accidente.
Condiciones del conductor y consecuencias legales
Manuel afirmó que el conductor Diego Enamorado no tenía licencia al momento del accidente. Esa falta de documentación podría traer consecuencias legales graves. También comentó que apenas conocía al motorista, ya que llevaba muy poco tiempo trabajando con él.
El choque dejó como víctimas mortales a Sujeyly Rocío Euceda y José Javier Mendoza Cortéz, ambos de 20 años, lo que provocó conmoción y dolor en la comunidad de Cofradía. Las autoridades aún investigan las responsabilidades del hecho.
Clamor por justicia y seguridad en el transporte
Vecinos y familiares piden que tragedias como esta no se repitan. Reclaman controles más estrictos en el transporte público y que se exija a los conductores contar con licencias y condiciones de seguridad adecuadas.
Por su parte, Manuel solicitó apoyo psicológico y médico, ya que el trauma del accidente todavía lo afecta. Mientras tanto, la comunidad espera que se haga justicia y que se apliquen sanciones a los responsables.








