Migrantes venezolanos denuncian malos tratos tras ser enviados por el gobierno de EE.UU. a El Salvador
Más de 250 migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos denunciaron que fueron víctimas de torturas, abusos y condiciones inhumanas dentro del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador.
El gobierno estadounidense trasladó a los migrantes en marzo y abril de 2025, luego de clasificarlos como presuntos integrantes del grupo delictivo conocido como Tren de Aragua.
Las investigaciones de organizaciones internacionales revelan que Estados Unidos envió a muchos de estos venezolanos sin un debido proceso y, en algunos casos, mientras tramitaban solicitudes de asilo.
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De acuerdo con los reportes, Estados Unidos aplicó la antigua ley de Enemigos Extranjeros para justificar su deportación, lo que ha generado fuertes críticas por posibles violaciones a los derechos humanos y al principio de no devolución.
Una vez en El Salvador, los migrantes fueron recluidos en condiciones consideradas inhumanas, sin acceso a asistencia legal ni comunicación con sus familiares.
Los testimonios recopilados señalan que permanecieron incomunicados durante semanas, sometidos a tratos degradantes y confinados en celdas de castigo. Además, se reportaron casos de desapariciones temporales dentro del penal, donde los detenidos desconocían su paradero y destino final.
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Tanto Human Rights Watch como la organización Cristosal documentaron los abusos sufridos y señalaron la responsabilidad compartida de ambos gobiernos, al permitir y ejecutar deportaciones sabiendo los riesgos de tortura en el país de destino.
Venezuela en investigación
Ante la gravedad de los hechos, el gobierno de Venezuela anunció la apertura de una investigación que incluye la solicitud de explicaciones a El Salvador.
En Estados Unidos, diversos sectores políticos exigen aclarar el papel de las autoridades en este proceso y el uso de fondos públicos para deportaciones que habrían violado normas internacionales de protección a migrantes.











