En Honduras, el fútbol se vive con una intensidad profunda, pero esa pasión ha derivado en una crisis de violencia entre barras bravas que ha dejado muertes, heridos y un entorno de inseguridad alrededor de los estadios.
La problemática se consolidó desde 1996 con la organización de barras como la Ultra Fiel de Olimpia y los Revolucionarios de Motagua, transformando las rivalidades deportivas en enfrentamientos fuera de las canchas.

Lea también: Presidente del Victoria se va a los golpes con aficionado en pleno partido en La Ceiba
Entre 2013 y 2022, la Policía Nacional registró al menos 55 homicidios vinculados a riñas deportivas, la mayoría en las afueras de los estadios.
El año 2019 fue uno de los más violentos, con 14 muertes relacionadas con estos conflictos.
Los clásicos entre Olimpia y Motagua se han convertido en los más afectados, con enfrentamientos, vandalismo y disturbios que han dejado heridos y daños materiales en múltiples ocasiones.
El episodio más reciente ocurrió en la previa del clásico el pasado domingo 12 de abril de 2026, cuando se registraron disturbios, disparos y personas heridas en las afueras del Estadio Nacional Chelato Uclés.

Lea también: Choloma golea al Victoria en La Ceiba y complica la lucha por el no descenso
En abril de 2024, barras de equipos como Olimpia, Motagua y Marathón firmaron un acuerdo de paz para reducir la violencia en los estadios, aunque los hechos recientes muestran que el problema persiste.
El fútbol hondureño enfrenta el reto de recuperar su esencia y transformar la pasión en convivencia, evitando que la rivalidad siga generando violencia y tragedias.

© 2017 - 2026 • Once Noticias Todos los derechos reservados
Un proyecto de R-Media S.A. de C.V. • Powered by Grafica Group
Pulse la tecla «ESC» para cerrar