¡FIN DE LAS CONSPIRACIONES! La verdad sobre la circular de la IFAB y la roja a Embolo ante Argentina
La IFAB no reconoció ningún «robo» a favor de la Albiceleste. Tal como lo explica el portal Archivo VAR, la expulsión del delantero suizo fue producto de una directriz de la FIFA y el castigo por su simulación fue totalmente justo.
La reciente publicación de la Circular n.º 34 de la IFAB ha encendido nuevamente la polémica sobre el partido entre Argentina y Suiza del Mundial 2026, pero muchos están distorsionando la realidad de los hechos.
Se ha querido instalar el relato mediático de que el organismo admitió un grave error en la expulsión de Breel Embolo, insinuando un supuesto beneficio para la Albiceleste por parte del videoarbitraje.
Sin embargo, tal como lo desglosa y explica a la perfección el sitio especializado Archivo VAR, es fundamental separar dos conceptos clave: si la tarjeta roja fue justa y si el camino reglamentario para llegar a ella era el correcto. Mezclar ambas cosas de forma tramposa solo alimenta teorías conspirativas y bulos.
El VAR actuó bajo las órdenes de la FIFA
Para entender la situación, hay que recordar que durante la Copa del Mundo, la FIFA emitió una directriz de obligado cumplimiento para todos los árbitros del torneo.
El colegiado João Pinheiro no cometió un error de protocolo; simplemente acató la instrucción vigente de la competición al utilizar el VAR bajo el concepto de «confusión de identidad» para sancionar la simulación de Embolo tras la supuesta infracción de Leandro Paredes.
La Circular 34 de la IFAB lo que hace ahora es limpiar la redacción de esa regla. Deja claro que la infracción en sí no se puede revisar, cortando de raíz futuras interpretaciones creativas en otras ligas.
No obstante, como bien apunta Archivo VAR, la propia IFAB reconoció que la directriz aplicada por la FIFA en el Mundial fue «bien recibida» y dejó la puerta abierta para estudiarla e integrarla oficialmente al reglamento general en el futuro.
Justicia en el campo: Embolo simuló
Quienes utilizan la nueva circular para hablar de un «robo» están defendiendo, en el fondo, el derecho del delantero suizo a simular faltas sin recibir ningún castigo.
La realidad en el terreno de juego fue innegable: Embolo se tiró. La simulación es una infracción que amerita tarjeta amarilla, y como el jugador del Rennes ya estaba amonestado, la expulsión era el único destino posible.
En un mundo de justicia arbitral plena, Embolo tenía que ver la segunda amarilla con VAR o sin VAR. De hecho, lo verdaderamente correcto habría sido que el árbitro lo amonestara directamente por el piscinazo sin necesidad de monitores. El destino final fue completamente justo.
Una aclaración técnica, no un complot
El caso es similar a otras directrices temporales que se aplican en torneos específicos. Durante el Mundial 2026, la intervención del VAR para esa jugada fue correcta bajo el paraguas y las órdenes directas de la FIFA.
Fuera de ese torneo, y mientras la IFAB no decida si lo convierte en una norma oficial, este tipo de revisiones no se podrán aplicar en otras competiciones como la Champions League o torneos locales.
La conclusión es clara y contundente. La expulsión de Embolo fue justa porque simuló, y convertir una simple aclaración técnica de la IFAB en la enésima prueba de un complot contra Suiza es, una vez más, puro ruido.
El Mundial sigue dejando debates
Aunque la Circular 34 volvió a colocar el Argentina-Suiza en el centro de la conversación, la IFAB no convirtió ese episodio en un caso de «robo» ni reconoció que la clasificación argentina se hubiera producido por un error arbitral.
Lo que hizo fue aclarar una zona gris del protocolo y anunciar que analizará si ese procedimiento utilizado durante el Mundial debe incorporarse oficialmente a las reglas del fútbol.








