ALARMA TOTAL EN FRANCIA: TRES FIGURAS AL LÍMITE DE LA SUSPENSIÓN Y EL PORTAZO DE LA FIFA QUE INDIGNA A DESCHAMPS
Didier Deschamps se juega el pase a semifinales con un tremendo dolor de cabeza. La guillotina de las tarjetas amenaza a tres jugadores clave y la apelación por Michael Olise fue rechazada de plano.
La tensión en el búnker de la Selección de Francia se corta con un cuchillo. En la víspera del trascendental cruce de cuartos de final del Mundial 2026 frente a Marruecos, el foco de Didier Deschamps no solo está puesto en el poderío del rival africano, sino en una amenaza fantasma que acecha a su once de gala: el límite de las tarjetas amarillas.
Este jueves, Les Bleus saltarán al campo de juego sabiendo que tres de sus piezas fundamentales están a una sola infracción de perderse unas eventuales semifinales. Un escenario de altísima presión que condiciona el planteo táctico y obliga a los jugadores a medir cada roce al milímetro.
El caso Olise y el revés definitivo de la FIFA
La mayor bronca en la concentración francesa tiene nombre y apellido: Michael Olise. El talentoso atacante, que suele destacarse por su frialdad y temperamento calmado, cayó en la trampa de Matías Galarza durante el agónico séptimo minuto de descuento en los octavos ante Paraguay. Según confirmaron desde el medio galo Monte Carlo, el mediocampista sudamericano lo provocó en un altercado donde ni siquiera existió contacto físico directo, pero el árbitro no dudó y amonestó a Olise.
Con el polémico precedente del indulto a Estados Unidos fresco en la memoria, la Federación Francesa de Fútbol (FFF) movió sus fichas y presentó un reclamo formal ante la FIFA exigiendo la anulación inmediata de la tarjeta. Sin embargo, en la rueda de prensa de este miércoles, Didier Deschamps confirmó la peor noticia: el ente rector rechazó la petición y la amonestación se mantiene firme. «Las reglas deben ser iguales para todos, pero hoy nos toca acatar», deslizó el DT con evidente frustración.
Los amonestados y la enfermería gala
Olise no es el único que camina por la cornisa. El defensor Jules Koundé (amonestado a los 81 minutos del último encuentro) y el desequilibrante Bradley Barcola también están en capilla y deberán jugar condicionados ante la intensidad física que propone el seleccionado marroquí.
A este dolor de cabeza disciplinario se le suma la incertidumbre médica. El cuerpo técnico mantiene entre algodones a Aurélien Tchouaméni, el motor del mediocampo, quien ya se perdió el choque contra los guaraníes por fuertes molestias en el muslo. Si el hombre del Real Madrid no llega al 100%, Deschamps volverá a confiarle el eje central a Manu Koné, de brillante rendimiento en la fase anterior, para que sea el encargado del trabajo sucio.
¿Cómo llegan los posibles rivales de semifinales?
Si Francia logra sobrevivir a la batalla ante Marruecos y avanza a semifinales, se cruzará con el ganador del choque de titanes entre España y Bélgica. En este apartado, la balanza de las sanciones favorece claramente a los Diablos Rojos: tras aplastar 4-1 a Estados Unidos, el conjunto belga llega con su plantilla completa y limpia de tarjetas.
Por el lado de La Roja, el panorama también es sumamente alentador. El único jugador que arrastra una amonestación y corre riesgo de suspensión es el atacante Ferran Torres, quien vio la amarilla en el dramático tiempo de descuento durante la victoria 1-0 frente a Portugal.










