Aprobado: Esto pagarán los hondureños a la factura de la luz a partir de julio
Este martes (30/6/26) la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) autorizó un aumento del 12.48 % en la tarifa de energía eléctrica que aplicará la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) durante el tercer trimestre de 2026, entre julio y septiembre.
Con la actualización el precio máximo promedio del kilovatio hora (kWh) pasa de 5.32 a 5.98 lempiras.
Según el ente regulador, el ajuste tarifario se debe principalmente al incremento en los costos de los combustibles para generación eléctrica, al mayor uso de generación térmica y, en menor medida, a la depreciación del lempira frente al dólar.
Especialistas aseguran que el incremento era inevitable
Por su parte, expertos en energía y economía advierten que la devaluación del lempira frente al dólar es uno de los factores más determinantes en el reciente incremento del 12.48% en la tarifa eléctrica.
Señalan que, dado que los generadores reciben el pago en dólares, la depreciación de la moneda nacional encarece el servicio y repercute directamente en los hogares hondureños.
Además, alertan que este ajuste no solo afectará la factura de energía, sino también la competitividad del país y la inflación, al trasladarse a los precios de la canasta básica y otros bienes de consumo.
Abonados del norte rechazan el aumento
Las constantes fallas en el suministro eléctrico y el nuevo ajuste a la tarifa aprobado por la CREE han provocado una ola de indignación en Honduras.
Los apagones, que en algunos casos superan las 24 horas, afectan gravemente los electrodomésticos, la productividad y la economía de la población, especialmente en el sector de la microempresa y el comercio informal, que dependen directamente de la energía para sostenerse.
El incremento tarifario es considerado abusivo y absurdo por la ciudadanía, que ya enfrenta alzas en la canasta básica y otros servicios, lo que ha derivado en protestas y bloqueos de carreteras en distintas regiones.
Expertos advierten que esta crisis energética, sumada a la compleja situación económica tras la pandemia, amenaza con provocar cierres de negocios y un mayor deterioro en la competitividad del país.











