Lluvias ocasionan estragos y exponen las vulnerabilidades en diferentes sectores de Honduras
Las fuertes lluvias que azotan Honduras durante junio de 2026 mantienen en alerta a gran parte del territorio nacional, dejando a su paso inundaciones, derrumbes, viviendas destruidas, familias desplazadas y víctimas mortales.
En San Pedro Sula, las precipitaciones han provocado el colapso de vías urbanas, daños estructurales y la muerte de ciudadanos a causa de descargas eléctricas y vientos huracanados.
Mientras tanto, en la capital, las autoridades vigilan más de 600 barrios y colonias en riesgo de deslaves e inundaciones, especialmente en zonas cercanas a los 16 afluentes que representan una amenaza constante.
Otras zonas afectadas
En comunidades del municipio, como Matazano y La Montaña, los fuertes vientos derribaron techos de viviendas, dejando numerosas familias afectadas. En Copán, las lluvias ocasionaron derrumbes, destrucción de casas y obligaron a cientos de personas a buscar refugio en albergues.
Ante el deterioro de las condiciones meteorológicas, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) emitió una alerta urgente para los departamentos de Copán, Santa Bárbara, Intibucá, La Paz, Comayagua, Cortés y Lempira, donde el riesgo es mayor.
Las autoridades mantienen vigilancia constante sobre las zonas más vulnerables, mientras miles de hondureños permanecen atentos al comportamiento del clima, conscientes de que cada nueva lluvia puede significar más pérdidas.











