Se eleva a 65 mil hectáreas de bosque quemado en lo que va del año en Honduras, según el ICF
José Armando Ramírez, el director del Instituto de Conservación Forestal (ICF), reportó que en la actual temporada se han quemado en Honduras cerca de 65 mil hectáreas debido a incendios forestales.
Una circunstancia que, como alertó, está causando serios perjuicios al medio ambiente, pérdida de suelo y deterioro de la calidad del agua.
Ramírez detalló que muchos de los incendios han llegado a cuencas hidrográficas que se han declarado como áreas productoras de agua para las comunidades, lo cual aumenta el peligro de degradación de las fuentes hídricas.
Autoridades solicitan precauciones a campesinos antes de sembrar
En vista de esa situación, el funcionario enfatizó la urgencia de actuar inmediatamente en las zonas afectadas para promover procesos de rehabilitación de los ecosistemas dañados y restauración forestal.
El director del ICF indicó que el empleo de fuego con fines de preparación de tierras agrícolas, una costumbre que todavía se mantiene en varias zonas del país, continúa siendo uno de los motivos principales por los cuales ocurren incendios.
En esa línea, solicitó a los productores que planificaran correctamente sus actividades, establecieran rondas cortafuego y pidieran ayuda técnica a las unidades del ICF para prevenir que las quemas controladas se transformen en incendios de gran tamaño.

Departamentos más afectados
Además, señaló que la quema de basura y los fuegos intencionados son elementos que causan daños importantes a los recursos naturales, además de amenazar a las comunidades y a los brigadistas y luchadores involucrados en las tareas de control.
Según el funcionario, alrededor del 40% de la zona perjudicada este año se encuentra en Olancho y Cortés. En el último departamento, resaltó la situación de la reserva de El Merendón, donde señaló que, gracias al trabajo conjunto entre las Fuerzas Armadas, el Cuerpo de Bomberos y la Municipalidad de San Pedro Sula, se logró evitar daños más graves.
Alertó que todavía hay extensas áreas degradadas que necesitan ser restauradas y reforestadas para recuperar la cobertura de los bosques y resguardar las reservas de agua.
Ramírez instó a la población a participar en las actividades de restauración y reforestación del medio ambiente, señalando que el incremento de la cobertura forestal en zonas deterioradas y urbanas ayuda a regular el microclima, preservar los recursos hídricos y proteger el suelo.
Igualmente, enfatizó que la prevención es el instrumento más efectivo para impedir nuevos incendios forestales y disminuir las pérdidas económicas y medioambientales con las que el país lidia cada año.








