Alcalde de San Isidro, Intibucá fue raptado de un motel por sujetos armados; mujer que lo acompañaba permanece bajo custodia
La Policía Nacional continúa con las investigaciones sobre el asesinato de Francisco Martínez Domínguez, alcalde del municipio de San Isidro, Intibucá, quien fue ultimado a balazos la noche del 9 de julio en el barrio Zaragoza, municipio de Siguatepeque, departamento de Comayagua.
Según el portavoz de la Secretaría de Seguridad, general Miguel Martínez Madrid, el crimen ocurrió luego de que el edil ingresara a un motel acompañado por una mujer.
Minutos después, dos o tres individuos armados irrumpieron en la habitación, lo sacaron desnudo y lo asesinaron en las cercanías de un campo de fútbol.
Hipótesis y antecedentes del caso
Las autoridades manejan varias hipótesis, entre ellas una posible venganza personal, debido a los antecedentes penales del alcalde. Martínez Domínguez había sido detenido en 2015 por tentativa de homicidio contra su yerno y nuevamente en 2018 por escándalo público5.
Además, en 2015, fue vinculado al asesinato de Ángel Adalid Gómez, un joven de 18 años que murió en su vivienda tras una discusión familiar. Aunque fue declarado inocente en 2016, se le impuso una medida de restricción para no acercarse a los familiares del joven2.
[mks_icon icon=»fa-bookmark» color=»#1e73be» type=»fa»] Lea También: Le quitan la vida a Francisco Martínez, alcalde de San Isidro, Intibucá
Avances en la investigación
El comisionado Ponce Canales, jefe regional de la Policía, lidera las diligencias junto a detectives del sector. Se han asegurado dispositivos móviles, incluido el teléfono de la mujer que acompañaba al alcalde, quien permanece bajo custodia7.
Las autoridades buscan esclarecer cómo los atacantes conocían la ubicación exacta del alcalde, el número de habitación, la hora de su llegada y el hecho de que no estaba acompañado por su guardia de seguridad.
La comunidad de San Isidro y familiares del edil han exigido justicia y el esclarecimiento total del crimen. Mientras tanto, el caso sigue bajo análisis por parte de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), que no descarta nuevas líneas de investigación.








