Redadas transforman a la comunidad de inmigrantes hispanos en Nueva York

Redadas transforman a la comunidad de inmigrantes hispanos en Nueva York

14 de marzo de 2025ON

Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentaron en Nueva York, generando un ambiente de miedo e incertidumbre entre los inmigrantes latinos. Esta situación afectó especialmente a aquellos sin estatus legal.

Cerca de 650,000 inmigrantes en situación irregular viven en Nueva York, y desde enero de 2025, el temor a las redadas se incrementó considerablemente. El ICE, encargado de realizar arrestos y deportaciones, intensificó sus operaciones en diversas áreas de la ciudad, alterando la dinámica en las comunidades latinas.

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En zonas como Harlem y el Bronx, la presencia de jornaleros, vendedores ambulantes y repartidores de comida hay una baja drásticamente. Lucía Goyen, encargada de dos centros operados por Caridades Católicas, observó que la cantidad de jornaleros que acudían a sus centros cayó de 30 a 40 personas a solo una decena. Ella explicó que el descenso se debe tanto a las bajas temperaturas como al miedo a los operativos de ICE.

Los repartidores de comida, conocidos como «deliveristas», también sintieron el impacto de las redadas. Gustavo Ajche, fundador de Deliveristas Unidos, mencionó que el miedo cambió la forma en que los trabajadores interactúan. «Ya no se juntan para conversar como antes, cada cual va por su lado», dijo. Para protegerse, muchos trabajadores se organizan en grupos de WhatsApp para compartir alertas sobre posibles operativos del ICE.

El miedo a las redadas y deportaciones transformó la vida cotidiana de los inmigrantes latinos en Nueva York. Aunque muchos siguen trabajando para mantener a sus familias, lo hacen bajo la constante amenaza de ser detenidos y deportados. El clima de incertidumbre cambió no solo sus vidas, sino también la economía y la dinámica social de los barrios más vulnerables.

La inseguridad ha llevado a muchos a quedarse en casa, reduciendo la visibilidad de los inmigrantes en espacios públicos, lo que también impacta en la economía local y la interacción social en sus comunidades