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VIDEO: Jefe de sicarios de Pablo Escobar: “Hubiera estado dispuesto a matar a mi padre”

Ikal Cablecolor nicky

El lugarteniente y sicario personal del famoso capo colombiano hace nuevas revelaciones.

Habló sin pudor. Firme en contar su pasado. A lo largo de varios años su vida estuvo llena de crímenes y delincuencia organizada. Su nombre es John Jairo Velásquez Vásquez y se le conoce como Popeye. Su trabajo fue ser jefe de sicarios del narcotraficante colombiano Pablo Escobar.

 Popeye explica, que hubiera hecho por Pablo Escobar.

“cuando eres un asesino, el alma muere”. “Si a mí Pablo Escobar me hubiera dicho que matara a mi padre y mi padre hubiera cometido un error gravísimo en contra de la organización o en contra mía, lo mató“, confiesa el sicario al medio internacional RT, quien también muestra ante la cámara la forma en la que solía torturar y matar.

En los años 80, la ciudad colombiana de Medellín estaba considerada como una de las más peligrosas del mundo. Fue aquí donde actuó el capo Escobar al mando del cártel de Medellín, el cual ganaba millones de dólares traficando con cocaína con un líder que mataba a cuantos se ponían en su camino. Aunque su banda asesinó a miles de personas, Escobar sigue siendo una figura popular entre la población más pobre del país. En algunas zonas de la ciudad, se le conoce incluso como ‘el Robin Hood colombiano‘.

En esta ciudad también vive el que fue uno de los amigos más cercanos de Escobar, ‘Popeye‘ que confiesa haber matado personalmente a 250 personas y haber organizado otros 2.500 asesinatos.

En la actualidad, ‘Popeye’ no es un marginado en la ciudad donde cometió la mayoría de sus crímenes. Muy al contrario, se ha convertido en una figura muy popular su labor como bloguero y activista político. “Me duele el país, pero el 99% de la clase política colombiana son unas ratas. Con la clase política que hay, ser un bandido es un honor“.

¿Hay posibilidad de perdón?

A mediados de los 80, el imperio de la cocaína de Pablo Escobar se enfrentó a un gran problema: el Gobierno colombiano firmó un acuerdo con EE.UU. que permitía la extradición de los señores de la droga al país norteamericano. Los narcotraficantes respondieron a esta amenaza con una ola de violencia:

“empezamos a matar ministros, periodistas, magistrados, jueces y a secuestrar políticos para obligarlos a cambiar la Constitución”, recuerda ‘Popeye’.

El sicario pide perdón a algunas de las víctimas y a sus familiares. Algunos de ellos aceptan sus palabras, pero otros dudan de la sinceridad de su arrepentimiento.

 

 

 

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