Educación Nacionales

Estudiantes de maestría del Incae analizan impacto de Cuavadeluz

Como parte del proyecto de Maestría MBA Global 2018, Eestudiantes del Incae analizan los pros y contras que tuvieron que evaluar los empresarios privados cuando se les planteó la oportunidad de hacer una inversión social para levantar el edificio Cuavadeluz, en el que los niños y jóvenes de La Carpio aprenden y se alejan de los vicios.

No es fácil construir un edificio de dos naves de 4 plantas en el precario más grande y famoso de San José, en donde habita una mayoría de familias de origen nicaragüense, sin embargo, el proyecto de la fundación Sistema Integral de Formación Artística para Inclusión Social (Sifais) con su trabajo potencia la transformación social de la zona, conocida como La Cueva del Sapo.

Allí se dan cursos de música, programas sociales y talleres de emprendimiento, entre otros. es por esto que los estudiantes del Incae realizan el estudio “Música con Alma Emprendedora”, en el que analizan las condiciones, antecedentes, premisas de trabajo y filosofía de la fundación Sifais, así como las motivaciones que plantearon a los inversionistas.

Ryan Schill, director de cátedra, explicó que el interés en el caso surgió al ver la transformación social efectiva que se está dando en la comunidad, a través de una estructura que cambió por completo el paisaje y la percepción de esta comunidad.

“Realmente es importante que los estudiantes de administración de empresas, evalúen el emprendedurismo que se requiere para gestar un proyecto de esta magnitud, que se inició con solo 20 flautas de plástico” indicó el Schill.

Después de esta primera etapa, los estudiantes de la maestría se trasladarán a La Carpio y desarrollarán nuevas formas de interesar a los empresarios para participar en la construcción de un nuevo edificio aledaño a los actuales, denominado Torre 3, y que formaría parte del Complejo Cuevadeluz.

Para la presidenta de la Fundación Sifais, Maris Stella Fernández, este estudio representa un reconocimiento a la generosidad y apertura de todos aquellos empresarios que creyeron en lo que ella denomina una “Revolución Constructiva” gestada desde una de las zonas más conflictivas del país.

“Para mí, esta es la mejor forma de decirle gracias a empresarios que revolucionaron el término inversión social, porque se guiaron más por una idea inspiradora y una intuición social, que por los números que podría arrojar un estudio de factibilidad. Lo que se gestó para levantar Cuevadeluz, es un cambio impresionante de paradigma de inversión; por lo que se convierte en un objeto de estudio interesante”, acotó Fernández.

Algunos de los inversionistas que apoyaron el proyecto estarán presentes en la presentación del estudio, como Rodrigo Uribe, Luis Javier Castro, Ernesto Castegnaro, Carlos Quirós, Miguel Ramirez, Armando González, André Garnier, Jorge Oller, María Jose Monge, Jorge Pacheco, Mauricio Bruce, Luis Gamboa, Fundación Strachan y Fundameco, entre otros.

“Es importante que los futuros administradores y empresarios se planteen este tipo de inversiones y coyunturas de bien comunal, pues el mundo de los negocios debe ser sensible a las necesidades sociales. Este es un caso extraordinario. Yo estoy convencido de que incluso podría llegar a estudiarse en universidades como Harvard” finalizó Schill.

Cuavadeluz se construyó gracias distintos esquemas de Crowdfunding (campaña de microfinanciación colectiva), según explican en Sifais. El diseño de la edificación recibió el Gran Premio de la XIII edición de la Bienal Internacional de Arquitectura, en la que participaron 40 jueces de distintos países.

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