“¡Ay, vida!”: mujer venezolana visita la zona del terremoto en La Guaira y asegura que una entidad paranormal la llamó
La venezolana Sabrina Prieto volvió a captar la atención de miles de usuarios en redes sociales después de compartir un segundo video desde la zona afectada por el terremoto en La Guaira, donde aseguró haber escuchado una voz que no logró identificar durante su recorrido entre los escombros.
La joven, conocida en redes sociales como Sabri, regresó a Cachalamar, Playa Grande, uno de los sectores más golpeados por el desastre, para mostrar las condiciones actuales del lugar.

Sin embargo, el recorrido tomó un giro inesperado cuando los internautas señalaron un supuesto grito que se escucha en los últimos segundos de su primera grabación.
¿De dónde salió la voz que se escucha al final del video?
Ante la cantidad de comentarios, la venezolana publicó un nuevo video para explicar lo sucedido. En la grabación afirmó que el sonido no corresponde a un susurro, sino a un grito que se escucha a la distancia y que varias personas identificaron con la frase «¡Ay, vida!».
Sabri aseguró que grabó el video completamente sola y que ninguna persona permanecía cerca de ella en ese momento.
«Yo estaba sola. Las personas más cercanas estaban aproximadamente a diez metros de distancia. No sé de dónde provino ese sonido», explicó mientras respondía a las dudas de sus seguidores.
La creadora insistió en que desconoce el origen del audio y evitó atribuirle una explicación específica, aunque reconoció que la experiencia llamó su atención al revisar posteriormente la grabación.
¿Qué fue lo que más inquietó a Sabrina Prieto durante su recorrido?
Durante su relato, Sabri también compartió las sensaciones que experimentó al recorrer nuevamente la zona del desastre. Comentó que percibió un ambiente «muy pesado» y explicó que la destrucción aún resulta evidente semanas después del terremoto.
Además, señaló que observó varias plantas con una coloración inusual, lo que, según su apreciación personal, le pareció extraño. También mencionó la abundante presencia de moscas en distintos puntos del lugar, una situación que, dijo, hizo aún más difícil permanecer allí durante mucho tiempo.
La joven explicó que decidió regresar porque numerosos seguidores le pidieron mostrar cómo avanzaba la situación en Cachalamar, Playa Grande, pese a que ella misma reconocía que visitar nuevamente el sitio representaba una experiencia emocionalmente complicada.











