Nombramiento de nuevas autoridades del CNE y TJE podría quedar para 2027
La definición de las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) atraviesa un escenario de incertidumbre en el Congreso Nacional.
La falta de acuerdos entre las distintas bancadas políticas podría retrasar el proceso hasta enero de 2027, generando preocupación sobre el futuro de los organismos encargados de los procesos electorales en el país.
En medio de este panorama, el avance de las negociaciones se vuelve determinante para evitar un mayor estancamiento institucional.
Falta de consensos frena la elección de autoridades electorales
El presidente de la Comisión Electoral y de la Comisión Evaluadora del Congreso Nacional, Antonio Rivera, explicó que el principal obstáculo para la elección de las nuevas autoridades es la ausencia de consenso entre las fuerzas políticas representadas en el Legislativo.
Según detalló el congresista, el proceso de nombramiento depende directamente de los acuerdos que puedan alcanzarse entre las bancadas, ya que son ellas las responsables de definir a los nuevos funcionarios que integrarán las instituciones electorales.
Rivera advirtió que, sin entendimientos políticos claros, la elección podría extenderse significativamente en el tiempo.
Posibles fechas: desde agosto hasta enero de 2027
El diputado señaló que no existe una fecha definida para la elección de autoridades del CNE y el TJE, ya que todo dependerá del ritmo de las negociaciones.
“La elección puede ser allá por agosto, septiembre o hasta enero del próximo año, cuando haya consenso entre las bancadas”, expresó Rivera.
Esta declaración refleja el nivel de incertidumbre que rodea el proceso, donde los tiempos legislativos están sujetos a la voluntad política de los distintos bloques del Congreso Nacional.
Instituciones siguen funcionando pese a la crisis política
A pesar del retraso en la elección de nuevas autoridades, el congresista aseguró que el Consejo Nacional Electoral (CNE) continúa operando con normalidad. Actualmente, el organismo funciona bajo la dirección de las consejeras propietarias y un consejero suplente, lo que ha permitido mantener su operatividad.
No obstante, la situación en el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) también presenta desafíos, especialmente tras la destitución del magistrado Mario Morazán, lo que ha dejado vacantes que aún no han sido cubiertas.
De igual forma, en el CNE, luego de la salida de Marlon Ochoa, se mantiene la necesidad de nombrar suplentes que completen la estructura institucional.
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Negociaciones políticas serán clave para destrabar el proceso
El punto central del estancamiento radica en la falta de acuerdos entre las fuerzas políticas. De acuerdo con Rivera, las conversaciones entre bancadas serán determinantes para lograr la elección de las nuevas autoridades encargadas de organizar y supervisar los próximos procesos electorales.
Mientras no exista consenso, el proceso seguirá sin avances concretos, prolongando la incertidumbre en torno a las instituciones electorales.
La posible extensión del nombramiento de autoridades del CNE y el TJE hasta enero de 2027 evidencia la complejidad del escenario político actual en Honduras. La falta de consensos mantiene en pausa decisiones fundamentales para la estabilidad democrática del país.











