¡DIO LA CARA Y DEJÓ UNA DURA ADVERTENCIA! Keyrol Figueroa confiesa la cruda realidad tras su amargo debut ante Argentina y le manda un claro mensaje a Molina ¿ESTAMOS LISTOS PARA LO QUE VIENE EN LA H?
Luego de sumar sus primeros minutos con la camisa de la Bicolor en la dolorosa caída en Texas, el delantero del Liverpool no se escondió. Keyrol Figueroa reconoció sus nervios, bromeó sobre el accidentado estreno histórico de su padre y lanzó un contundente aviso al cuerpo técnico sobre el largo y difícil camino que le espera a esta selección.
La broma a la leyenda familiar y la pesada carga del debut
El estreno no fue el soñado en cuanto al marcador, pero para el joven atacante de 19 años significó cumplir la meta de toda una vida. Lejos de escudarse tras el mal funcionamiento del equipo ante los sudamericanos, Keyrol atendió a los medios con una postura madura y dejó varias frases interesantes. Fiel a su estilo suelto, aprovechó para recordarle a la afición que su inicio, al menos en lo disciplinario, fue mejor que el de la máxima leyenda de su casa.
«Alegre, esta vez no hubo tarjeta roja. Mi papá tuvo tarjeta roja cuando entró por primera vez», soltó entre risas el artillero, reviviendo aquel fatídico partido de Maynor Figueroa, quien casualmente también fue expulsado en su debut absoluto contra la Albiceleste en enero de 2003.
Un baño de realidad y el recado para la FFH
Pero no todo fue color de rosa ni anécdotas familiares. El ariete sabe perfectamente que el nivel mostrado no alcanza y que el camino rumbo a los próximos objetivos exige un sacrificio doble. «Hay un montón de trabajo todavía por esta situación y yo sé que fue un proceso de largo, largo plazo», advirtió con firmeza, dejando claro que el cuerpo técnico que lidera José Francisco Molina tiene muchísimo por corregir si de verdad quieren dar pelea en la Nations League y en las futuras eliminatorias.
Sobre sus sensaciones al pisar el imponente escenario en Houston, admitió la inmensa presión de vestir nuestros colores. Reconoció haber sentido los nervios lógicos de un novato, compartiendo esa ansiedad con su madre, Sandra Norales, quien sufrió cada minuto desde las gradas. A pesar del trago amargo de la derrota, Figueroa agradeció el enorme respaldo de los fanáticos y de sus compañeros, asegurando que se sintió «en casa» y listo para asumir el enorme reto de ser el goleador que el país exige.











