Autoridades de seguridad y policiales revela nuevas hipótesis en lo ocurrido en Colón y Cortés

Autoridades de seguridad y policiales revela nuevas hipótesis en lo ocurrido en Colón y Cortés

22 de mayo de 2026Nacionales, ON, Titulares, Videos

Las autoridades hondureñas han señalado que detrás del reciente crimen contra la institución policial podrían estar estructuras de narcotráfico transnacional que operan más allá de la frontera con Guatemala y se extienden hacia otros departamentos del país.

El lugar donde ocurrió el ataque revela la presencia de un entramado regional vinculado al llamado “Triángulo Norte”, donde convergen distintos grupos criminales con actividades que impactan directamente en las comunidades locales.

Según expertos en seguridad, esta dinámica refleja la existencia de una economía criminal transnacional que conecta territorios como Santa Bárbara y zonas fronterizas con redes que incluso alcanzan México y utilizan rutas marítimas y aéreas hacia otros continentes.

¿Existen factores regionales?

El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez destacó que este fenómeno no puede analizarse únicamente desde una perspectiva nacional, ya que responde a complejos regionales de seguridad en los que varios países registran estructuras delictivas con patrones similares.

Además, recordó que en Guatemala se han identificado personas heridas vinculadas a estos hechos, lo que confirma la movilidad de los grupos criminales en la región.

La situación, añadió, exige una visión holística y global por parte de la Policía Nacional y las autoridades estatales, dado que los impactos de la criminalidad transnacional se relacionan con transformaciones geopolíticas y conflictos internacionales que repercuten en Honduras.

¿Confundieron los agentes de Dipamco como estructuras criminales?

La Dirección Policial de Investigación (DPI) confirmó que existen nuevos elementos en torno al ataque armado registrado en la frontera con Guatemala, donde se presume la participación de un cártel extranjero.

Según el subcomisionado César Ruiz, jefe regional de la DPI en la zona norte, los agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipamco) habrían sido confundidos con integrantes de estructuras criminales locales, lo que derivó en la emboscada.

En la escena se hallaron numerosos casquillos, rastros de sangre y documentación de interés, aunque no se encontraron indicios de la supuesta caleta que habría motivado la incursión.

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Operación a gran escala

Las investigaciones preliminares señalan que entre tres y cuatro personas habrían estado dentro de la vivienda, mientras que cinco vehículos con hombres fuertemente armados llegaron al lugar, lo que sugiere una operación de gran escala.

Medicina Forense ya entregó cuatro cuerpos de los agentes policiales a sus familias, mientras que un quinto aún requiere análisis adicionales para su identificación. También se mantienen bajo custodia los cuerpos de dos presuntos integrantes del grupo delictivo, a la espera de que sus familiares los reclamen.

Las autoridades hondureñas trabajan en una mesa interinstitucional junto a la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y otras dependencias para recabar más información y confirmar la hipótesis de que el ataque fue ejecutado por un cártel extranjero con apoyo de estructuras locales.

Para finalizar, el Ministerio Público anunció que en las próximas horas dará a conocer más detalles sobre este caso, considerado uno de los más graves en la región fronteriza.