«Días antes ultimaron a otro hermano»: Últimos momentos de hermanos Torres Sánchez antes de ser encontrados en El Trapiche
La tragedia volvió a golpear a la familia Torres Sánchez con el hallazgo de María Fernanda y Jonathan Mauricio, dos hermanos de 23 y 18 años, quienes fueron asesinados y encontrados la mañana del domingo 29 de marzo en la cuesta de acceso a la residencial Altos del Trapiche.
Los jóvenes habrían sido raptados la noche anterior en la aldea Las Pozas, zona colindante con Las Casitas, por un grupo de individuos armados que se transportaban en una camioneta roja.
Lea También: Dos jóvenes pierden la vida en ataque a motocicleta en Trujillo, Colón
Según versiones preliminares, los jóvenes fueron sorprendidos por los agresores, quienes los subieron al vehículo y huyeron con rumbo desconocido. Horas más tarde, el Sistema Nacional de Emergencias 911 recibió la alerta sobre los cuerpos de los hermanos, tirados sobre la acera en el sector previamente mencionado.

En la escena del crimen se contabilizaron aproximadamente 25 casquillos de bala. Las víctimas presentaban múltiples impactos de bala, en su mayoría en la cabeza y el tórax, lo que dejó irreconocible el rostro de ambos.
Las autoridades acordonaron el área e iniciaron investigaciones para esclarecer lo ocurrido. Aunque algunos medios locales sugieren que se trataría de un ajuste de cuentas, hasta ahora no hay confirmación oficial sobre el móvil del crimen ni reportes de detenciones.

La familia en duelo por un rastro de violencia
El asesinato de los hermanos Torres Sánchez se suma a otro trágico episodio que marcó a la familia apenas días antes. El 17 de marzo, Jabes Yared Torres Sánchez fue ultimado en una llantera de Las Casitas, luego de que hombres armados le dispararan en dos ocasiones. Con su muerte, la familia comenzó un doloroso duelo que se profundizó con la pérdida de María Fernanda y Jonathan Mauricio, dejando un rastro de consternación en sus seres queridos.

Las autoridades continúan con las pesquisas para dar con los responsables de este doble asesinato que mantiene en alerta a Tegucigalpa. La violencia que golpea a esta familia es un reflejo de los crecientes crímenes en la capital, donde ataques armados dejan un saldo de dolor y miedo.








