En estas dos ciudades de Honduras se registra la mayor deserción en escuelas públicas
Un total de 45,509 niños y adolescentes abandonaron el sistema educativo hondureño antes de finalizar 2025, según datos oficiales de la Secretaría de Educación.
Las cifras destacan que siete de cada diez estudiantes desertaron en zonas estratégicas como los departamentos de Cortés y Francisco Morazán, donde se concentra la mayor oferta educativa del país.
Docentes y analistas señalan que la deserción escolar responde a un modelo socioeconómico excluyente, donde el incremento del costo de la vida impacta directamente la permanencia de los estudiantes en las aulas.
Factores que afectan a la deserción escolar
Entre los factores que más afectan la asistencia están el alto costo del transporte, la alimentación y los útiles escolares, lo que dificulta que las familias con menores recursos puedan sostener la educación de sus hijos.
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Educación poco atractiva y falta de enfoque integral
Los educadores consideran que la educación en Honduras no resulta atractiva para los niños y adolescentes, lo que contribuye al abandono.
A pesar de los programas implementados por administraciones anteriores, se ha evidenciado que las estrategias han fallado en su ejecución y sostenibilidad, debido a la falta de un enfoque integral que incluya aspectos económicos, pedagógicos y sociales.
Expertos destacan que el acceso a la educación no debería ser privilegio de quienes tienen recursos, sino un derecho para todos los niños y niñas del país. En este sentido, la nueva administración enfrenta el reto de revertir esta situación, fortaleciendo políticas inclusivas que permitan reducir la deserción y garantizar la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
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Impacto en el desarrollo del país
Analistas aseguran que la deserción escolar tiene consecuencias directas en el desarrollo y progreso del país, ya que la falta de educación limita el acceso a herramientas técnicas y científicas esenciales para mejorar la calidad de vida y generar oportunidades económicas.
En conclusión, el abandono escolar en Honduras evidencia la urgencia de reformular la política educativa con un enfoque integral que considere la situación socioeconómica de las familias, fortalezca la infraestructura educativa y promueva la permanencia de los estudiantes en las aulas. La meta de la administración actual será implementar medidas efectivas para que más niños y adolescentes puedan completar sus estudios y contribuir al desarrollo del país.











