Rodrigo Droopy Gómez marca golazo para Motagua ante Olimpia y pide perdón

¡GOLAZO, LÁGRIMAS Y PERDÓN! El Droopy Gómez clava un zurdazo al ángulo y se arrodilla ante el pueblo azul

Dignidad y redención en el Nacional. En una noche donde Motagua ya no juega por el título, sino por el honor y el orgullo de su escudo, apareció la magia. En el cierre de una primera parte eléctrica del Superclásico, Rodrigo «Droopy» Gómez se inventó una genialidad para mandar al descanso a las Águilas con la frente en alto y al Olimpia con la preocupación en el rostro.

El Ciclón, ya eliminado de toda posibilidad de final, salió a morder. Mientras los Leones buscaban ese empate que los metiera matemáticamente en la Gran Final, se encontraron con un Motagua herido que jugó por su gente.

La zurda de «palo» que fue de oro

Minuto final del primer tiempo. El «Droopy» recibió en la frontal y, aunque todos esperaban su derecha privilegiada, el argentino sacó un latigazo de zurda, su pierna menos hábil. El balón dibujó una parábola perfecta y se colgó en el ángulo, haciendo estéril el vuelo de Edrick Menjívar. ¡Una locura total!

Pero lo que rompió el corazón de los aficionados no fue el gol, sino lo que vino después. Rodrigo Gómez no lo festejó con euforia; el volante se arrodilló, rompió en llanto y pidió perdón a la grada azul por la eliminación prematura del torneo.

El fútbol le devolvió lo que le quitó el miércoles

La justicia divina llegó para el argentino. Cabe recordar que en el Clásico del pasado miércoles, el «Droopy» Gómez mereció mejor suerte, pero dos postes y una tapada milagrosa de Menjívar le habían ahogado el grito.

Hoy, la pelota entró. El gol de Rodrigo Gómez llega en un momento de máxima tensión, demostrando que, aunque el camino al título se cerró, el compromiso con la camiseta sigue intacto. El Ciclón le está amargando la fiesta al eterno rival y el «Droopy» ha encontrado su paz con la afición.

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