Maduro proclama a Jesucristo como señor de Venezuela

19 de noviembre de 2025Internacional

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, encabezó este martes un acto de oración por la paz en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno.

En el evento participaron pastores evangélicos, la primera dama, Cilia Flores, y su hijo, Nicolás Maduro Guerra, diputado y vicepresidente de Asuntos Religiosos del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Durante la ceremonia, Maduro leyó un manifiesto en el que proclamó a Jesucristo como “señor y dueño de Venezuela”.

Con este gesto, aseguró que el palacio presidencial se convierte “en un altar para glorificar a Dios, para que el pueblo glorifique a Dios, un gran altar de oración y de fuerza”.

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Libertad de culto y mensaje religioso

El mandatario recordó que la Constitución de 1999 garantiza la libertad de culto en el país.

Sin embargo, subrayó que, como ciudadano y presidente, se “radicaliza con Cristo”. En sus palabras, reconoció “al único Dios real y verdadero, al padre, al hijo y al espíritu santo que protege y protegerá a nuestra patria”.

Este pronunciamiento refuerza la dimensión religiosa de su discurso político, en un contexto marcado por tensiones internacionales.

Llamado al diálogo con Estados Unidos

La relación entre ambos países se ha visto afectada por la movilización aérea y naval ordenada por la Casa Blanca en el Caribe desde agosto, presentada por el presidente Donald Trump como una operación contra el narcotráfico.

Maduro, en cambio, considera este despliegue como una amenaza. “Atacar militarmente a Venezuela sería el fin político de Donald Trump”, afirmó, aunque también expresó su disposición a conversar “cara a cara” con el mandatario estadounidense.

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció que, a partir del 24 de noviembre, designará al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, vinculándolo con figuras del entorno de Maduro. |

En este marco, el acto religioso en Miraflores se presenta como un mensaje simbólico de unidad espiritual y política, mientras persiste la tensión con Washington.