«No tiene sentimiento de culpa»: taxista hondureño podría alcanzar una pena de 100 años por abus*r de varias mujeres

19 de septiembre de 2025Nacionales, ON, Sucesos

Geovani Alberto Agurcia Pan, quien trabajaba como taxista en San Pedro Sula, recibió una nueva condena de 30 años de prisión por delitos cometidos el 13 de junio de 2024. Esta sentencia se suma a otra dictada en junio del mismo año, alcanzando un total de 72 años de reclusión.

La Sala Tercera del Tribunal de Sentencias emitió el fallo tras encontrarlo culpable de violación agravada, robo con violencia agravada continuada y privación de libertad.

Así mismo, el  Ministerio Público (MP) confirmó que los hechos ocurrieron en perjuicio de una mujer que abordó el vehículo de Agurcia ese día, ya que este trabajaba de taxista en la zona.

Según el Ministerio Público, los análisis psicológicos y sociológicos realizados al acusado revelan un patrón de conducta preocupante. “Geovani Agurcia es considerado un depredador sexu*l, un psicópata sexu*l, que no tiene sentimiento de culpa ni de remordimiento”, indicó la institución en un comunicado oficial.

Este perfil ha sido clave para entender la forma en que operaba, utilizando su rol como conductor para acercarse a sus víctimas, todas mujeres, y someterlas bajo amenazas.

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El modus operandi detrás del volante

Agurcia Pan aprovechaba su trabajo como taxista para identificar y abordar a sus víctimas. Una vez dentro del vehículo, las intimidaba con armas de fuego o blancas y las trasladaba a zonas apartadas. En esos lugares, cometía los delitos por los cuales ha sido condenado.

Después de los hechos, obligaba a las mujeres a retirar dinero de cajeros automáticos, aumentando el impacto emocional y económico sobre ellas.

Aunque ya enfrenta dos condenas, Agurcia Pan aún tiene cuatro procesos penales en curso. Además, el Ministerio Público investiga al menos doce denuncias adicionales que podrían ampliar su condena a 100 años de prisión.

Finalmente las autoridades continúan recopilando pruebas y testimonios para esclarecer cada uno de los casos, mientras se mantiene bajo custodia en un centro penitenciario de máxima seguridad.