Támara Lápiz

Descubren “lápiz-arma” y suspenden visitas en dos módulos de pandilleros en Támara

9 de abril de 2025Sucesos

Un arma de fuego camuflada como lápiz desató una nueva alerta dentro del sistema penitenciario hondureño, tras el hallazgo, las autoridades suspendieron las visitas en los módulos de Máxima Seguridad y Casa Blanca del Centro Penal de Támara, donde se concentran integrantes de la pandilla Barrio 18, además, el penal de Trujillo, en Colón, enfrentará una restricción similar durante 30 días.

El presidente de la Comisión Interventora del Sistema Penitenciario Nacional, general Ramiro Fernando Muñoz, confirmó que el “lápiz-calibre 22” apareció dentro del módulo de máxima. El hallazgo encendió las alarmas por la sofisticación del artefacto y su posible uso para actos violentos dentro del penal.

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“Nos preguntamos cómo llegó eso ahí. Vamos a aplicar la ley sin privilegios”, advirtió Muñoz, tras recordar que algunos reclusos manipulan a sus familiares para introducir drogas, armas o dinero en las cárceles.

Lápiz arma

Lápiz arma

Reincidencia y castigo colectivo

Intentos de burlar la seguridad ya se han registrado antes, mujeres han intentado introducir drogas en sus partes íntimas, dinero escondido entre alimentos o incluso objetos ilegales en libros. Las autoridades respondieron en su momento con sanciones como la suspensión total de visitas, incluso en días festivos.

En el módulo Casa Blanca, un recluso instruyó a una mujer para que ingresara droga oculta en su cuerpo. Mientras tanto, en Trujillo, otra visitante escondió dinero entre la comida. Ante estos hechos, los directivos aplicaron sanciones colectivas y reforzaron la vigilancia.

Muñoz recalcó que quienes incumplan las normas perderán beneficios como la visita conyugal, el acceso a programas de rehabilitación y cualquier otra concesión que facilite su reintegración social.

Vigilancia constante y cero tolerancia

La Comisión mantiene una evaluación permanente sobre los módulos más conflictivos. No permitirá que los internos sigan usando a sus madres, hermanas o parejas como mulas para delinquir desde dentro.

Con el objetivo de reducir el hacinamiento y mejorar la rehabilitación de los reclusos, el sistema penitenciario impulsa la construcción de nuevos módulos y el acceso a educación y talleres. Sin embargo, la presencia de estructuras criminales dentro de las cárceles obliga a las autoridades a mantenerse firmes.

“¿Para qué quieren armas en las cárceles?”, cuestionó Muñoz, dejando claro que los penales no pueden seguir siendo centros de operación del crimen organizado.