Salud confirma primer caso de gusano barrenador de una persona en Tegucigalpa
El jefe de Vigilancia de la Salud, de la Secretaría de Salud (Sesal), Lorenzo Pavón, alertó que en Tegucigalpa anda circulando la mosca Cochliomyia hominivorax, el vector que transmite el gusano barrenador, tras reportarse un nuevo caso en la capital hondureña.
El estado es alarmante, admitió el doctor, dado que, en los cinco casos previos, los individuos con esta enfermedad que impacta tanto a animales como a personas se habían identificado entre aquellos que interactúan con ganado y este es el primer caso fuera de ese sector.
Según declaraciones de Pavón, previamente se reportaron tres casos: dos en Olancho y uno en Lempira, pero se incrementó a un caso más al reportarse en un hombre de 82 años que presentó una lesión en la tráquea, que es expuesta y no se trataba de un individuo que trabajara en la agricultura.
Otros casos en Olancho
Además, un nuevo caso se ha registrado en Olancho, al detectarse el gusano barrenador en una mujer en el departamento de Olancho, en la zona oriental del país, que le incubó en la nariz.
“Ha cambiado el modo de transmisión de la mosca; la literatura dice que pone huevos en las lesiones, pero ahora todo ha cambiado, encontramos larvas en su fosa nasal”, explicó el jefe de vigilancia de Sesal.
Al mismo tiempo, el funcionario sanitario ha aconsejado a la población el tener mucha atención al comprar carnes y a los carniceros el tapar sus productos cárnicos para evitar ser expuestos a las moscas.
“Esta mosca ya anda circulando aquí en la ciudad y lo que es más característico y más propio es que esta mosca circula, vive y se reproduce más que en zonas ganaderas, pero esto ha cambiado”, alertó.
Síntomas
Los signos de miasis cutánea, conocida como la enfermedad cuando la larva se ha infiltrado en la piel del individuo, abarcan la existencia de una protuberancia dolorosa en la piel que puede liberar líquido, provocando una sensación de hormigueo.
Conforme la larva se desarrolla, puede ser perceptible bajo la piel y frecuentemente se puede percibir su movimiento. Normalmente, el tratamiento consiste en la extracción quirúrgica de la larva, seguida de cuidados locales para evitar la infección.
Si alguna persona considera que tiene una infección de este tipo, se le recomienda visitar un centro médico para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Pavón recordó que la enfermedad tiene un alto impacto y no se ha logrado controlarla, tanto que en el más reciente informe del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), se señala que, desde el comienzo del resurgimiento de la enfermedad en septiembre del año anterior, se registran más de 860 casos registrados en el país.
[mks_icon icon=»fa-bookmark» color=»#1e73be» type=»fa»] Lea También: Más de 700 casos de gusano barrenador de ganado en Honduras








