¿Quién era la exdiputada Mirna Castro y de qué murió?
En horas de la tarde del martes 11 de febrero, se conoció sobre la muerte de la exdiputada liberal, Mirna Aida Castro Suazo a los 60 años, una destacada política y funcionaria, quien desarrolló una carrera en los últimos 15 años.
Mirna Castro fue una diputada en el Congreso Nacional por el Partido Liberal durante el periodo 2010-2014, cuando el expresidente Juan Orlando Hernández fue titular del Legislativo.
Anteriormente, tras el golpe de Estado del 28 de junio del 2009 que defenestró del cargo al expresidente José Manuel Zelaya, la ahora fallecida, posteriormente, en el gobierno de facto de Roberto Micheletti, ocupó el cargo de ministra de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes (SCAD).
Mirna Castro, junto a las exdiputadas liberales Marcia Facussé y Lizzy Flores, conformaban un grupo de jóvenes políticas en ese entonces que debutaban en el parlamento hondureño.
Por su bonita apariencia ellos recibían críticas de sus opositores y hasta las denominaban como el grupo de las “Chicas Superpoderosas”, en alusión a una caricatura de tres niñas con superpoderes que luchaban contra el mal.

¿Qué se sabe sobre su muerte?
La también exdiputada Vera Sofía Rubí informó sobre el fallecimiento de la excongresista, en declaraciones a una radio de cobertura nacional.
Sin embargo, no se destacó cuáles han sido las causas de su deceso y solo se limitó a decir que fue a causa de una enfermedad que padecía hace tiempo.
A Mirna Castro le sobreviven sus tres hijas: Heizel, Daniella y Vivianne. Además de varios nietos. Sus dolientes han informado que las exequias de la diputada se realizarán en una funeraria de Tegucigalpa a partir de las 6:00 de la tarde de hoy.

Para mañana miércoles se le realizará una misa de cuerpo presente a las 10:30 de la mañana en la iglesia San Judas Tadeo en la Basílica de Suyapa, para posteriormente sepultarla.

Trayectoria como política
En su momento, como funcionaria de la efímera administración Micheletti, denunció que ciertas casas de la cultura persistían en tener mucha influencia sudamericana de naciones que estaban alineadas con el expresidente Zelaya y el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, mediante los acuerdos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Posteriormente, su administración fue salpicada por presuntos actos de corrupción, luego que en un informe del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) se reportó un gasto de más de 120 millones de lempiras, una cifra que superó los ingresos de esa secretaría estala que eran en ese entonces de 115 millones 560 mil lempiras.
Igualmente, la exdiputada fue una de las personalidades políticas que enfrentó la cancelación de su visa no migrante por Estados Unidos, debido a su implicación en el gobierno provisional de Micheletti. No obstante, años más tarde, esta restricción se levantó.










