Hondureño condenado a 360 años de prisión en México acaba con su vida
Un hondureño condenado a 360 años de cárcel tomó la trágica decisión de quitarse la vida en la celda donde guardaba prisión en México.
El hondureño fue identificado como Pedro Antonio Vargas Castillo, de 30 años, quien cumplía una extensa condena por el delito de secuestro agravado en el Centro Federal de Reinserción (Cereso) en México.
Según informes preliminares, Vargas Castillos se cortó las venas antes de ahorcarse en su celda para de alguna forma asegurar su muerte.
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Su muerte se suma a una preocupante tendencia en este centro penitenciario, ya que se convirtió en el undécimo suicidio registrado en septiembre y el número 127 en lo que va del año.
Medios locales informaron que el hondureño condenado en México podría haber sufrido depresión, agravada por la desesperanza de pasar el resto de su vida en prisión.
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Este tipo de situaciones es común entre reclusos con largas condenas, quienes muchas veces carecen del apoyo psicológico necesario para afrontar su encarcelamiento.
¿Cómo fue encontrado?
Un guardia que realizaba rondas de vigilancia en la zona se percató de la situación cuando observó que Vargas Castillo se había colgado con una sábana en su celda.
De inmediato, el oficial solicitó ayuda, y tras abrir la celda, el personal de seguridad lo trasladó a la enfermería en un intento de reanimarlo. Sin embargo, ya era demasiado tarde, y los médicos lo declararon sin signos vitales.

Tras el trágico desenlace, se notificó a la Vicefiscalía de la Laguna, que envió personal para realizar el levantamiento del cuerpo.
Este se traslado de inmediato al anfiteatro para llevar a cabo la autopsia correspondiente, mientras las autoridades revisan los protocolos de seguridad en el penal.











