Oswaldo Ramos Soto: Su destacada trayectoria como académico y político en Honduras
Reconocido por su dominio en el campo del derecho y su aguda elocuencia, Oswaldo Ramos Soto, dejó una huella indeleble en las instituciones que integró a lo largo de su vida.
Ramos Soto, abogado de formación y pasión, se destacó por su labor en el Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), así como por su desempeño como catedrático en la Facultad de Derecho.
Su influencia fue particularmente notable durante su período como decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas (1975-1981) y más tarde como rector de la UNAH, cargo que ocupó desde el 4 de julio de 1982, con una reelección que consolidó su liderazgo.
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Oswaldo Ramos Soto: “El rector magnífico”
Aclamado por sus colegas y alumnos, Ramos Soto fue conocido como el “rector magnífico”, aunque su gestión también estuvo marcada por una inclinación hacia la derecha dentro del campus universitario.
Además de su labor académica, su carrera judicial alcanzó el pináculo con su presidencia de la Corte Suprema de Justicia entre 1990 y 1992.
Su salida del cargo se produjo en medio de un conflicto con el Congreso Nacional (CN), que lo destituyó tras su negativa a comprometer la independencia del Poder Judicial.
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Sangre azul
En el ámbito político, Ramos Soto se destacó como candidato presidencial por el Partido Nacional y, en 2002, recibió el nombramiento de diputado vitalicio del Congreso Nacional, un reconocimiento a su prolongada trayectoria legislativa.
Aunque este honor no implicaba un salario ni capacidad de voto, su voz y experiencia seguían siendo valiosas para el debate legislativo, según explicó el diputado Tomás Zambrano.












