Turismo

JOYA NATURAL ES: Currusté, esquivo sitio arqueológico en San Pedro Sula

Currusté posee piezas únicas de la época pre-colombina y un increíble contacto con la naturaleza rodeada de bosque y hermosas aves; es el quinto parque arqueológico de Honduras.

En ocasión de celebrar el día mundial del turismo, las autoridades del ramo destacaron la importancia de este rubro.

El territorio que actualmente ocupa Honduras es un sitio en donde culturas de Mesoamérica y Centroamérica se dieron cita, todos ellos dejaron evidencia de su presencia; Currusté es un ejemplo de ello, era un centro con áreas públicas y residenciales, consideran los arqueólogos.

Sus pobladores construyeron plataformas de tierra y cantos rodados y revestidas con piedra tallada y sobre éstas levantaron los templos y edificios cívicos, a los cuales se accedía  a través de escalinatas. Sobre las plazas se colocaron estelas de piedra; no hay grabados en ellas, pero es muy probable que las piedras hayan estado cubiertas de estuco, mezcla de cal molida, con el que se modelaron figuras, pero la intemperie las erosionó.

Sin embargo hay una escultura que viene a ser la joya entre todo este tesoro arqueológico, es la que los arqueólogos han llamadola Venus de Currusté”, encontrada justo en la periferia de San Pedro Sula; es toda una exquisita obra de arte.

Esta es una estatua que fue parte de un incensario, esta imagen de 1.5 metros de altura corresponde a la estatura promedio de las etnias que se ubicaron en Honduras hace siglos.

La sorprendente belleza de esta pieza dejó maravillados a muchos, ya que representa el cuerpo desnudo de una mujer que carga sobre sus hombros los huesos de sus ancestros.

Para las sociedades antiguas el cuerpo desnudo de una mujer era considerado como el símbolo por excelencia de la fertilidad, la abundancia y la generación de la vida.

Esta obra de arte no está disponible al público; yace al interior de los talleres del Instituto Hondureño de Antropología en la ciudad de San Pedro Sula, por su delicada estructura y configuración aún por finalizar impiden que esta joya arqueológica del Valle de Sula no esté expuesta al público.

Junto a “la Venus”, otras piezas arqueológicas también fueron descubiertas por los investigadores extranjeros de la Universidad de Berkeley, California, aunque claro, esta obra es la que más llamó la atención.

Currusté que en lengua pech significa “parte de la semilla del cacao”, fue habitada por la civilización Pech entre los años 700 y 1000 de nuestra era.

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